La Libertad Avanza construyó su identidad política denunciando el costo del Estado, los privilegios de la dirigencia y el exceso de estructuras financiadas con dinero público. Dos años y medio después de la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, los números expuesto en la web del Honorable Senado de la Nación ofrecen un dato que invita, cuanto menos, a revisar ese relato.
El bloque oficialista y sus aliados libertarios reúnen 21 senadores, que en conjunto cuentan con 176 empleados. El promedio es de 8,38 colaboradores por despacho, todos remunerados con fondos del presupuesto del Congreso. La discusión no pasa por la necesidad de que un legislador cuente con asesores -porque es claro que no dominan todos los temas- no obstante, el dato es impactante.
El relevamiento de la planta de personal, ordenado geográficamente, expone las realidades de cada representación provincial dentro del interbloque:
Desde que Javier Milei asumió la Presidencia, el oficialismo nunca contó con mayoría propia en la Cámara Alta. Las leyes más importantes impulsadas por el Poder Ejecutivo sólo pudieron aprobarse tras extensas negociaciones con gobernadores, bloques provinciales y sectores de la oposición.

La Ley Bases, la Ley de Modernización Laboral, el Régimen Penal Juvenil, la Ley de Inocencia Fiscal y por supuesto -el Presupuesto 2026- son los casos emblemáticos de la producción libertaria en el Senado.
La capacidad de construir consensos es fundamental para un Gobierno que no controla las Cámaras, sin embargo, el volumen de recursos humanos que emplean los senadores libertarios –que suscriben la necesidad de reducir el gasto público y achicar al Estado- dejan picando una pregunta: si el ajuste lo paga la casta ¿Por qué el bloque oficialista tiene casi 200 empleados?