Una reunión entre amigos terminó convertida en una escena de violencia extrema en José C. Paz. Lo que comenzó como un encuentro social derivó en una discusión, disparos y un crimen que ahora investiga la Justicia bonaerense.
La víctima fue identificada como Marcos Elián González, de 25 años, quien murió tras recibir un disparo en el tórax en la intersección de Goleta Sarandí y Rastreador Fournier.
El caso salió a la luz cuando personal del SAME llegó al lugar y constató que el joven ya había fallecido a causa de la herida de arma de fuego. A partir de ese momento se inició una investigación penal que quedó en manos de la UFI N.º 20 y del Juzgado de Garantías N.º 3 del Departamento Judicial San Martín.
Según los testimonios incorporados al expediente, González estaba reunido con un grupo de amigos, entre ellos una mujer identificada como C.C., cuando irrumpieron dos hombres que conocían a la joven.
De acuerdo con la reconstrucción inicial, el clima se tensó rápidamente hasta derivar en una fuerte discusión entre los recién llegados y la víctima.
Según consta en las actuaciones judiciales, el ataque fue casi inmediato. “Sin mediar palabras, uno de ellos extrajo un arma de fuego y efectuó varios disparos”, señala el documento oficial.
Tras el ataque, los dos sospechosos escaparon del lugar junto con la mujer que formaba parte del grupo.
Las tareas de campo realizadas por la SubDDI de José C. Paz permitieron a los investigadores identificar al presunto autor material del homicidio como Alan Agustín Vera, también de 25 años.
Con esa información, la fiscalía solicitó una serie de medidas urgentes para dar con su paradero. Los detectives llevaron adelante tres allanamientos simultáneos en domicilios y lugares frecuentados por el sospechoso.
Los dos primeros procedimientos, realizados en inmuebles ubicados entre Federico Lacroze y Gorriti, y en la zona de Uspallata y Sofía, no arrojaron resultados positivos.
La situación cambió durante el tercer operativo, realizado en una vivienda de Grito de Asencio, entre Atenas y Moscú, donde finalmente los agentes lograron detener al sospechoso.
En ese mismo procedimiento también fue secuestrada el arma que, según la principal hipótesis, habría sido utilizada en el crimen: un revólver calibre .38, sin marca ni numeración visible, de color plateado y con cachas negras de plástico.
El arma contenía dos municiones del mismo calibre y será sometida a peritajes balísticos para determinar si fue la utilizada en el homicidio.
Con la detención concretada, el fiscal de la causa avaló las actuaciones policiales y ordenó el traslado de Vera para su correspondiente indagatoria judicial.