30/06/2026 - Edición Nº1239

Policiales

Reclamo por una condena cuestionada

“Buscamos justicia, no impunidad”: el desesperado pedido para que revisen una perpetua a un expolicía

30/06/2026 | Familiares, amigos y organizaciones civiles reclaman una revisión urgente del fallo que mantiene preso desde hace más de seis años al expolicía bonaerense José Antonio Cácere, condenado por la muerte de un detenido en Berisso.



El excomisario José Antonio Cácere cumple prisión perpetua por la muerte de Ariel Canisso, ocurrida el 22 de octubre de 2011, cuando prestaba servicio en la Comisaría Berisso. A más de seis años de su detención, su familia exige que la Corte Suprema de Justicia de la Nación revise una condena que consideran injusta.

Quienes impulsan su defensa aseguran que la sentencia fue dictada pese a pruebas periciales y testimoniales que descartan que la muerte haya sido consecuencia de una agresión física.

La causa tramita actualmente ante la Corte Suprema bajo el expediente CSJ 001980/2023-00, Secretaría N.º 3, con representación legal del abogado Fabián Améndola, del estudio de Fernando Burlando.

Hoy la causa está en manos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que es el último estamento que tenemos para que se revea nuestra situación, dice Cácere a NewsDigitales.

Todas las pruebas están dadas sobre nuestra inocencia, remarcó.

Las pericias

Uno de los principales argumentos del pedido de revisión está vinculado con la autopsia realizada por la Asesoría Pericial de La Plata. Según ese informe, firmado por los peritos Andrea Sánchez, Juan José Granillo Fernández, A. García Olivera e Irma Garrote, no se detectaron golpes ni lesiones traumáticas en el cuerpo de Canisso. La conclusión fue que la causa de muerte correspondía a un edema agudo de pulmón derivado de una cardiopatía preexistente, agravada por el consumo de cocaína y diazepam.

A esa evidencia se suman otras constancias incorporadas al expediente. El legajo fotográfico realizado al momento del ingreso del detenido a la Comisaría Berisso 4ª no mostraría signos de violencia visibles.

Además, efectivos de esa dependencia declararon que Canisso llegó en condiciones normales y que, de haber presentado lesiones o síntomas compatibles con una golpiza, habría sido derivado inmediatamente a un centro de salud. El propio Cácere insistió sobre ese punto.

La autopsia original habla de una muerte natural”, afirmó.

También destacó que el compañero de celda de Canisso declaró que nunca lo vio golpeado. “Dijo que Ariel Canisso nunca dijo haber sido víctima de golpes”, señaló el expolicía.

Según Cácere, las declaraciones del personal interviniente resultan coincidentes. Todos rectifican que no tenía golpes, que no fue víctima de ningún tipo de golpiza”, sostuvo.

El fallo y el pedido de revisión

Pese a ese cuadro probatorio, el Tribunal Oral en lo Criminal N.º 1 de La Plata, integrado por Cecilia Sanucci, Hernán Decastelli y Silvia Hoerr, condenó a Cácere a prisión perpetua.

La sentencia se apoyó, principalmente, en una pericia de parte elaborada por el psiquiatra Omar Alejandro Ledesma, cuestionada por la defensa por carecer -según plantean- de rigor científico, ya que fue confeccionada sin acceso al cuerpo y a partir del análisis de una única fotografía.

Incluso dentro del propio tribunal hubo diferencias: la jueza Silvia Hoerr votó en disidencia al considerar que no existían pruebas suficientes para sostener una condena penal.

Posteriormente, el Tribunal de Casación Penal bonaerense reconoció que no se encontraba acreditada una golpiza, aunque igualmente confirmó la condena.

Ese dato profundizó los cuestionamientos de la defensa y de organizaciones que ahora acompañan el reclamo como amicus curiae, entre ellas Inocente Colectivo y el Grupo de Revisión de Causas Armadas y de Género.

Hoy le pedimos a los jueces que lean la causa”, reclamó Cácere. Y agregó: Detrás de mí y de mi compañero hay hijos, hay esposa, hay sufrimiento. Lo que nosotros buscamos es justicia, no impunidad”.

El reclamo también fue acompañado por su familia, que puso el foco en el impacto humano de la condena.

Nos arrebataron un padre, un esposo y un trabajador ejemplar. Nuestros hijos crecieron sin él, viendo pasar la vida a través de una reja”, expresaron.

Con la causa ya en el máximo tribunal, el entorno de Cácere apuesta a una revisión integral del expediente. Confiamos en que la Corte Suprema vea lo que otros no quisieron ver: la verdad”, concluyeron.