Lo que debía ser una jornada deportiva terminó convertido en una escena de violencia fatal. Eduardo Damián López, un policía de 35 años que prestaba servicio adicional de seguridad durante una final de fútbol en Carcarañá, murió luego de haber sido brutalmente agredido en medio de los disturbios desatados tras el partido.
La muerte fue confirmada por la Fiscalía, después de que el efectivo permaneciera internado en estado crítico en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), donde había sido diagnosticado con muerte cerebral.
López integraba el Comando Radioeléctrico de Roldán y, según trascendió, era padre de dos hijos y además donante de órganos.
El hecho ocurrió el domingo durante la final de la Liga Cañadense de Fútbol entre Club Atlético Carcarañá, conocido como Cremería, y Sportivo Las Parejas.

De acuerdo con la reconstrucción inicial, los incidentes comenzaron cuando el clima en la cancha se volvió tenso tras el partido y derivó en enfrentamientos.
En medio del desorden, López intervino para intentar contener la situación. Fue entonces cuando recibió un piedrazo en la cabeza que lo dejó gravemente herido.
El impacto lo hizo caer violentamente contra una estructura metálica, agravando aún más su cuadro.
Sus compañeros lo asistieron de inmediato y fue trasladado de urgencia al HECA, donde permaneció internado con pronóstico reservado hasta que finalmente se confirmó su fallecimiento.
La investigación intenta establecer con precisión quién arrojó el elemento que provocó la lesión fatal y en qué contexto exacto se produjo la agresión.

Por el caso ya fueron detenidos dos hombres, uno en Carcarañá y otro en Correa, señalados por su presunta participación en los hechos.
La investigación está a cargo del fiscal Juan Pablo Baños, quien ordenó una batería de medidas para reconstruir la secuencia.
Entre ellas se encuentran el análisis de cámaras de seguridad, relevamiento de imágenes tomadas por asistentes y la recepción de testimonios de testigos y personal policial presente en el operativo.
Los procedimientos fueron realizados por efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI) del departamento Iriondo.
Mientras avanza la causa, la muerte del policía generó fuerte conmoción y reabrió el debate sobre la violencia en espectáculos deportivos.
En redes sociales, compañeros y allegados expresaron su dolor con mensajes de despedida y bronca.
“Hoy nuestro compañero salió de su casa para trabajar, para ganarse el pan, para ganarse un mango más. Pero fue víctima de la violencia que se vive en la sociedad, hoy por el resultado de un partido de fútbol”, escribió una colega del efectivo fallecido.