El diputado nacional Guillermo Snopek presentó un proyecto de ley que propone una profunda reforma del régimen tributario aplicable al tabaco y sus derivados, con modificaciones en los impuestos internos, la creación de un precio mínimo para los cigarrillos, un plan de regularización de deudas para pequeñas y medianas empresas del sector y cambios en el Fondo Especial del Tabaco.
La iniciativa sostiene que busca combinar objetivos de salud pública con una mayor equidad tributaria, al tiempo que intenta reducir la litigiosidad que se generó en los últimos años entre el Estado y empresas tabacaleras por la aplicación de impuestos mínimos.
En los fundamentos del proyecto, Snopek afirma que la propuesta apunta a "disminuir el consumo de tabaco", corregir "distorsiones en el mercado tabacalero" y brindar una salida a fabricantes que acumularon importantes deudas fiscales como consecuencia del régimen vigente.

Uno de los cambios más relevantes es la creación de un precio mínimo obligatorio para la venta de cigarrillos.
El proyecto establece un denominado "Precio Salud", fijado inicialmente en 940 pesos para cada paquete de 20 cigarrillos.
Ese valor se actualizaría automáticamente cada seis meses de acuerdo con la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC) elaborado por el INDEC, a partir de enero de 2027.
La iniciativa dispone además que ningún comercio podrá vender, promocionar o publicar cigarrillos por debajo de ese valor mínimo.
En caso de incumplimiento, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) podría aplicar sanciones que incluyen la clausura del establecimiento y restricciones para la entrega de instrumentos fiscales a fabricantes alcanzados por el régimen.
Según explica el texto, la intención es desalentar el consumo de cigarrillos de muy bajo precio, especialmente entre los sectores de menores ingresos y los jóvenes.
El proyecto también modifica las alícuotas de los impuestos internos que gravan distintos productos derivados del tabaco.
Para los cigarrillos, propone restablecer una tasa del 75% sobre el precio de venta al consumidor, reemplazando el esquema vigente.
Además, actualiza las alícuotas correspondientes a cigarros, cigarritos, tabaco para armar, tabaco en hebras y otros productos elaborados con tabaco.
En los fundamentos, Snopek sostiene que el sistema actual generó "numerosos litigios judiciales" y produjo efectos "ineficaces e inequitativos" sobre distintos actores del mercado.
Otro de los ejes centrales de la iniciativa es la creación de un régimen especial para regularizar deudas vinculadas al impuesto interno al tabaco.
El beneficio alcanzaría obligaciones devengadas hasta el 30 de abril de 2026 y permitiría financiar las deudas en hasta 180 cuotas mensuales, con un interés de financiación limitado al 0,3% mensual.
Además, el proyecto contempla la condonación total de intereses, multas y demás accesorios para quienes adhieran al régimen, aunque aclara expresamente que el capital adeudado deberá pagarse íntegramente.
Según la propuesta, podrán acceder principalmente pequeños fabricantes y empresas que cuenten con certificado MiPyME vigente.

El proyecto también amplía el alcance del denominado impuesto adicional de emergencia.
La propuesta incorpora expresamente a los productos de tabaco calentado, cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y otros productos similares, que pasarían a tributar un impuesto adicional del 7% sobre el precio final de venta.
Asimismo, esos productos quedarían incorporados dentro del esquema de financiamiento del Fondo Especial del Tabaco y de los aportes destinados a la comercialización y a las obras sociales del sector.
En la exposición de motivos, Snopek sostiene que el derecho a la salud, reconocido por la Constitución Nacional y diversos tratados internacionales, justifica la adopción de políticas orientadas a reducir el consumo de tabaco.
El legislador cita además los lineamientos del Convenio Marco para el Control del Tabaco impulsado por la Organización Mundial de la Salud, que recomienda utilizar herramientas tributarias y políticas de precios como mecanismos eficaces para disminuir el consumo.
En ese sentido, afirma que el establecimiento de un precio mínimo constituye una herramienta más adecuada que el antiguo impuesto mínimo, al considerar que este último generó fuertes distorsiones competitivas y una elevada conflictividad judicial.
Snopek también remarca que el proyecto no implica un perdón del impuesto principal adeudado, sino únicamente de los intereses y sanciones generados por un régimen que, según argumenta, terminó afectando especialmente a pequeños y medianos fabricantes.