El 53% de los argentinos afirma que nunca votaría a Javier Milei para que sea reelegido en 2027. Así lo revela una encuesta nacional de la consultora Equipo Mide, dirigida por Gonzalo de Janin, realizada entre el 20 y el 26 de junio de 2026 sobre una muestra de 2.348 casos con un margen de error de 2,1 puntos. El dato marca el piso más duro que enfrenta el oficialismo de cara al año electoral: más de la mitad del electorado ya descartó a Milei de plano, sin condiciones ni dudas.
El mismo estudio fija el techo electoral del presidente en 39%. Ese número surge de sumar el 25% que dice que seguro lo votaría y el 15% que reconoce que podría llegar a hacerlo. Es decir que, para ganar en segunda vuelta, Milei necesitaría convencer a casi todos los que hoy dudan — y además que la oposición llegue fragmentada.
Lo que la encuesta también muestra es que ese techo del 39% es estrecho. El voto duro actual de La Libertad Avanza llega al 31% por partido y al 30% por candidato. La diferencia entre piso y techo es de apenas 9 puntos, el margen que el Gobierno tiene para crecer.
Para entender el número hay que traducirlo. En una elección presidencial argentina con segunda vuelta, lo decisivo no es quién gana la primera ronda sino quién gana el ballotage. Para ganar en segunda vuelta se necesita más del 50% de los votos válidos.

Si el 53% de los electores dice que nunca votaría a Milei, el oficialismo necesita que ese porcentaje no se traduzca en votos contra él en el ballotage. Eso solo ocurre si una parte de ese 53% se queda en casa o vota en blanco. El problema es que el 39% que dice que sí lo votaría o podría votarlo no alcanza para ganar un ballotage si el resto del electorado se moviliza contra él.
Milei ganó el ballotage de 2023 con el 55,7% de los votos. Hoy, según este estudio, tiene un techo del 39%.

El rechazo a la reelección no viene solo de la oposición. Los números por segmento de voto son los que mejor explican el problema:
Lo más relevante para el Gobierno es ese 14% propio y ese 33% del espacio Bullrich que ya se fue. Son votantes que lo eligieron y hoy dicen que no repetirían.

La encuesta ofrece varias explicaciones concretas:

A pesar del techo, Milei sigue siendo el candidato más votado en intención de voto 2027:
La ventaja de Milei sobre el segundo es de 11 puntos. Pero esa ventaja se achica cuando se mira la dinámica: el 39% dice que votaría a un candidato opositor, el 28% al oficialismo, el 11% no votaría y el 21% todavía no sabe.
La oposición tampoco capitaliza. El 33% dice que no tiene líder. Entre los que identifican uno, Kicillof aparece primero con el 31%, seguido por Cristina Fernández de Kirchner con el 17%.
La imagen del presidente registra un diferencial negativo de 18 puntos: 40% positiva contra 58% negativa. Entre sus propios votantes de 2023, la imagen positiva llega al 80%, pero entre quienes votaron a Bullrich cae al 56%, y entre quienes no votaron baja al 23%.

El 57% cree que Milei no sabe cómo resolver los problemas del país. El 30% cree que sabe pero necesita tiempo. Solo el 13% sostiene que sabe pero "no lo deja la casta".
El estilo del presidente también divide: el 67% dice que no le gustan sus formas. El 30% dice que sí le gustan o le gustan mucho.
La primera preocupación de los argentinos hoy no es la inseguridad ni la pobreza: es los bajos salarios respecto de la inflación, con el 27%. Le siguen la corrupción (17%) y la desocupación (10%).

El 58% cree que la situación del país va a ser peor en los próximos meses. El 53% considera que el país atraviesa una crisis profunda. El 46% cree que el sacrificio económico no va a servir para mejorar el país.
Para 2027, el tema que más peso tendrá en la decisión de voto es la economía (34%), seguida por el empleo (19%) y la corrupción (15%).
TM