03/07/2026 - Edición Nº1242

Política

A 4 años

La histórica renuncia de Martín Guzmán: qué pasó el 2 de julio de 2022

02/07/2026 | Mientras Cristina Kirchner cuestionaba la política económica desde Ensenada, Martín Guzmán publicó una carta que generó un verdadero terremoto.



El 2 de julio de 2022 quedó marcado como uno de los días más convulsionados del gobierno de Alberto Fernández. Exactamente cuatro años atrás, el entonces ministro de Economía, Martín Guzmán, presentó su renuncia en medio de una fuerte interna dentro del Frente de Todos y lo hizo en un momento de altísimo impacto político: mientras la entonces vicepresidenta Cristina Kirchner encabezaba un acto en Ensenada.

La decisión, anunciada a través de las redes sociales junto con una carta de siete páginas dirigida al Presidente, provocó un verdadero terremoto político y económico. Aunque la salida sorprendió por el momento elegido, el desgaste del ministro llevaba meses y las críticas desde el kirchnerismo y otros sectores del oficialismo se habían vuelto permanentes.

Aquella jornada terminó convirtiéndose en uno de los episodios más recordados de la crisis interna que atravesó la coalición gobernante durante la presidencia de Alberto Fernández.

Una renuncia en pleno discurso de Cristina Kirchner

La salida de Guzmán se conoció mientras Cristina Kirchner pronunciaba un discurso en Ensenada con fuertes cuestionamientos al rumbo económico del Gobierno.

La coincidencia temporal no pasó inadvertida y fue interpretada como una señal del nivel de tensión que atravesaba la relación entre el ministro y el sector político que respondía a la entonces vicepresidenta.

A través de Twitter, Guzmán publicó su carta de renuncia y escribió: "Con la profunda convicción y la confianza en mi visión sobre cuál es el camino que debe seguir la Argentina, seguiré trabajando y actuando por una Patria más justa, libre y soberana".

La difusión del mensaje mientras se desarrollaba el acto político multiplicó el impacto de una noticia que rápidamente dominó la agenda nacional.

El desgaste que venía desde hacía meses

La salida de Guzmán no fue un hecho aislado. Desde la derrota electoral del oficialismo en las elecciones legislativas de 2021, el ministro se había convertido en uno de los funcionarios más cuestionados por el kirchnerismo.

Las diferencias giraban en torno a la política tarifaria, el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el manejo de la inflación y la estrategia económica general del Gobierno.

Durante ese período, dirigentes cercanos a Cristina Kirchner reclamaban abiertamente cambios en el equipo económico, mientras Alberto Fernández sostenía públicamente a su ministro.

Incluso apenas unos días antes de la renuncia, el Presidente había salido a respaldarlo al afirmar que "echarle la culpa a Guzmán es una crueldad".

Sin embargo, el margen político del titular del Palacio de Hacienda se había reducido considerablemente.

El mensaje a Alberto Fernández

En la extensa carta dirigida al Presidente, Guzmán hizo un balance de sus más de dos años y medio de gestión y dejó una referencia explícita a las tensiones internas del oficialismo.

"Considero que será primordial que trabaje en un acuerdo político dentro de la coalición gobernante para que quien me reemplace cuente con el manejo centralizado de los instrumentos de política macroeconómica necesarios", sostuvo.

También planteó que ese respaldo político sería indispensable para que su sucesor pudiera llevar adelante las medidas necesarias.

En otro de los pasajes más recordados del texto, defendió la estrategia que había impulsado desde el inicio de su gestión.

"La primera vez que le hablé a la Argentina como ministro de Economía conté que nuestro objetivo era tranquilizar la economía. Puede que a varios ese concepto no les genere demasiado entusiasmo, pero a mí siempre me pareció que tranquilizar la economía constituiría una verdadera épica", escribió.

Una gestión atravesada por las disputas internas

Durante los 30 meses que permaneció al frente del Ministerio de Economía, Guzmán encabezó dos negociaciones centrales para el Gobierno.

La primera fue la reestructuración de la deuda con acreedores privados, concretada en 2020, y la segunda el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional para refinanciar la deuda heredada del préstamo firmado en 2018.

Sin embargo, ambas decisiones generaron fuertes diferencias dentro del propio oficialismo.

El acuerdo con el FMI fue uno de los principales focos de conflicto entre Alberto Fernández y el kirchnerismo, al punto que varios legisladores vinculados a Cristina Kirchner votaron en contra de su aprobación en el Congreso.

En paralelo, el ministro también enfrentaba crecientes dificultades para contener la inflación, estabilizar el mercado cambiario y sostener el financiamiento del Tesoro mediante colocaciones de deuda en pesos.

La llegada de Silvina Batakis

Tras la renuncia de Guzmán, el Gobierno inició intensas negociaciones para encontrar un reemplazante en medio de una fuerte incertidumbre económica y financiera.

Dos días después, Alberto Fernández designó a Silvina Batakis como nueva ministra de Economía.

La economista, que se desempeñaba como secretaria de Provincias y había sido ministra de Economía de la provincia de Buenos Aires durante la gestión de Daniel Scioli, asumió el desafío de conducir la política económica en uno de los momentos más delicados de la administración.

Su paso por el Palacio de Hacienda, sin embargo, fue breve. Permaneció menos de un mes en el cargo antes de ser reemplazada por Sergio Massa, quien asumió con un esquema de mayor concentración de áreas económicas dentro del Gobierno.