Diego Santilli juró este martes como jefe de Gabinete ante el presidente Javier Milei en el Salón Blanco de la Casa Rosada, en una ceremonia que tuvo dos momentos que concentraron toda la atención política: el triple abrazo entre Milei, Santilli y Adorni -el funcionario saliente investigado por enriquecimiento ilícito- y la ausencia de Mauricio Macri, cuyo partido le dio al nuevo ministro toda su carrera política pero no recibió invitación para estar presente.
Adorni renunció el sábado, acorralado por una causa judicial por presunto enriquecimiento ilícito que durante más de tres meses paralizó la agenda legislativa del Gobierno. Aun así, fue invitado a la ceremonia, se sentó en primera fila y protagonizó junto a Milei y Santilli el abrazo que cerró el acto. Fue su primera aparición pública desde que dejó el cargo.
Macri, en cambio, no estuvo. Hay quienes en el entorno oficial aseguran que directamente no hubo invitación para el actual titular del PRO, pese a que él mismo reveló el domingo que había hablado con Santilli por teléfono y celebró su designación. La señal fue clara: el Gobierno buscó mostrar unidad interna con Adorni, no ampliar la foto hacia Macri.
Que Adorni apareciera en la jura de su sucesor no era algo dado por descontado. Es el primer exjefe de Gabinete de Milei que sale con una causa judicial abierta. Los otros dos anteriores -Nicolás Posse y Guillermo Francos- se fueron sin ese peso.
🤚 Con abrazo a Manuel Adorni incluido, el presidente Javier Milei le tomó juramento a Diego Santilli como nuevo jefe de Gabinete de la Nación pic.twitter.com/F0w2h9RPeP
— Infocielo (@infocielo) June 30, 2026
Adorni llegó a Casa Rosada antes de la ceremonia para cerrar la transición con Santilli y ajustar el traspaso del organigrama. Cuando terminó la jura, los tres -Milei, Santilli y Adorni- se fundieron en un abrazo que el Gobierno fotografió y difundió. No fue espontáneo: fue una puesta en escena deliberada para transmitir que la salida de Adorni fue amigable y ordenada.
Milei nunca dejó de defenderlo públicamente. Incluso cuando lo eyectó del cargo, insistió en que creía en su inocencia. El abrazo fue la versión visual de ese mensaje.
La presencia de 14 gobernadores fue el dato político más importante de la jornada. En las juras anteriores de funcionarios del Gobierno, los mandatarios provinciales no solían aparecer en masa. Esta vez, el propio Gobierno cursó invitaciones a todos los que en algún momento se reunieron con Santilli.

Los gobernadores que asistieron:
Tres gobernadores no recibieron invitación: Axel Kicillof (Buenos Aires), Gildo Insfrán (Formosa) y Ricardo Quintela (La Rioja). Son los tres que el Gobierno identifica como opositores duros, sin vínculo de trabajo con Santilli.
La lectura oficial fue directa: los gobernadores que vinieron le mandan una señal al Congreso de que están dispuestos a acompañar la agenda de reformas que Santilli tiene que destrabar.
El jefe de Gabinete en Argentina es el funcionario que coordina todos los ministerios, presenta informes en el Congreso y actúa como nexo entre el Ejecutivo y el Legislativo. Es, en la práctica, el segundo cargo más importante del Gobierno después del presidente.

Santilli llega al puesto con un perfil muy distinto al de Adorni. Mientras Adorni era el vocero de Milei -la cara pública y confrontativa del Gobierno- Santilli es un operador político con décadas de experiencia en negociación. Viene del PRO, militó en el peronismo, fue vicejefe de Gobierno porteño con Horacio Rodríguez Larreta y lleva siete meses como ministro del Interior, cargo desde el que construyó el vínculo con los gobernadores que hoy rindió frutos visibles en la jura.
Milei lo eligió precisamente por eso. "Santilli tiene músculo político para trabajar con los gobernadores", dijo el Presidente. La tarea concreta es conseguir votos en el Congreso para avanzar con las reformas que el oficialismo tiene pendientes: la reforma política que contiene la eliminación de las PASO, el Súper RIGI y otros proyectos que quedaron trancados durante los meses del escándalo Adorni.
Santilli es el cuarto jefe de Gabinete de Milei en dos años y medio de gestión. Antes estuvieron Nicolás Posse, Guillermo Francos y Adorni.
Desde este miércoles, el nuevo ministro coordinador comenzará a reunirse con ministros y gobernadores. También participará de la reunión que Karina Milei convocó para esta semana con los bloques legislativos de La Libertad Avanza para ordenar la agenda parlamentaria del segundo semestre.

El nuevo vocero presidencial, Adrián Ravier, ya anticipó que trabajará coordinado con Santilli. En su primera conferencia de prensa, este martes, dijo que el país "se encuentra en un punto de inflexión" y prefirió destacar datos económicos antes que hablar del caso Adorni.
Adorni, por su parte, enfrenta desde el llano la causa judicial por presunto enriquecimiento ilícito a cargo del fiscal Gerardo Pollicita y el juez Ariel Lijo. No tiene fueros ni cargo que lo proteja. Su próxima cita con la Justicia no tiene fecha confirmada, pero el expediente avanza: esta semana deben llegar a la fiscalía informes de las billeteras virtuales Lemon y Binance, el country Indio Cua, ARCA y la UAI.