La Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados de la Nación aprobó este martes el dictamen del proyecto conocido como Ley Joaquín, que obliga a clubes, colegios, campamentos y espacios públicos y privados a anclar y mantener en condiciones seguras los arcos de fútbol, aros de básquet, postes de vóley y juegos de plaza. El texto reunió 29 firmas de legisladores de todos los bloques y ahora pasa a la Comisión de Familias, Niñez y Juventudes antes de llegar al recinto.
La iniciativa fue presentada por la diputada Luciana Potenza, de Unión por la Patria, y los padres de Joaquín Stefano Gatto -el niño de 12 años que murió en Neuquén aplastado por un arco sin anclar en enero- estuvieron presentes en la sala durante el debate.
"Para que la muerte de nuestro hijo no sea en vano necesitamos que esto sea ley y que las provincias se adhieran", dijo Serena Campos, la madre de Joaquín, ante los legisladores.
La Comisión de Deportes, presidida por el diputado Jorge Chica (Unión por la Patria), sesionó este martes y aprobó el dictamen con el apoyo de todos los bloques. El dictamen es el paso previo al debate en el recinto: significa que el proyecto ya fue revisado y tiene el visto bueno formal de la comisión, pero todavía no es ley.
Para convertirse en ley nacional, el proyecto debe pasar también por la Comisión de Familias, Niñez y Juventudes -que tiene giro conjunto- y luego ser votado en el recinto de la Cámara de Diputados. Si obtiene media sanción ahí, pasa al Senado.

La diputada Paula Penacca (Unión por la Patria), que preside la Comisión de Familias, Niñez y Juventudes, se comprometió a iniciar el tratamiento "con celeridad para tener dictamen y llevarlo al recinto".
Desde La Libertad Avanza, Diego Hartfield valoró el "dictamen de unidad" y señaló que, pese a estar "en las antípodas en el 99% de las cosas" con Unión por la Patria, lograron un punto de acuerdo.
El proyecto de ley tiene estos puntos centrales:
La Ley Joaquín no arrancó en el Congreso Nacional. El 28 de mayo, la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires le dio media sanción a un proyecto impulsado por el diputado Facundo Tignanelli (Unión por la Patria), con el mismo nombre y el mismo objetivo.
La versión bonaerense va un paso más adelante en los detalles técnicos: exige certificaciones periódicas a cargo de profesionales habilitados, asigna a los municipios el rol de autoridad de aplicación con facultades para fiscalizar y sancionar, y fija un plazo máximo de adecuación para que los establecimientos pongan en orden sus instalaciones.
Para convertirse en ley provincial, el proyecto todavía necesita la aprobación del Senado bonaerense.
Joaquín Stefano Gatto tenía 12 años y vivía en Ramos Mejía, en el sur del Gran Buenos Aires. El 3 de enero de 2026 viajó con su grupo de scouts, los Exploradores Argentinos de Don Bosco, a un campamento en Junín de los Andes, Neuquén.
Al día siguiente, mientras jugaba al fútbol con sus compañeros en la cancha de la Casa Salesiana, un arco que no estaba anclado al suelo se desplomó sobre él. El impacto en el tórax le aplastó los pulmones y el corazón. Fue trasladado al hospital San Martín de los Andes y luego al de Junín de los Andes, donde lo reanimaron de un paro cardiorrespiratorio, pero el tiempo sin oxígeno derivó en muerte cerebral.

Murió el 5 de enero. Sus padres donaron sus riñones y córneas para que otros cuatro niños pudieran vivir.
"Joaquín puso su cuerpo para que esto no siga sucediendo y nos dejó el legado y la misión de hacer esta ley", dijo su madre este martes en el Congreso.
El caso de Joaquín no fue el primero. Desde 2007, al menos diez niños murieron en Argentina por arcos deportivos que cayeron sobre ellos: en Entre Ríos, Santiago del Estero, Pilar, San Juan y tres provincias más en 2025, el año anterior a la muerte de Joaquín.
TM