El asesor del Ministerio de Gobierno bonaerense, Agustín Balladares, volvió a instalarse en la escena política de Lanús con una recorrida por las obras que el OPISU desarrolla en el barrio Villa Porá. La visita tuvo un fuerte contenido político: además de reivindicar la gestión de Axel Kicillof, el dirigente peronista volvió a marcar diferencias con la administración local encabezada por Julián Álvarez, uno de los principales referentes de La Cámpora en el conurbano.

La presencia del funcionario provincial no pasó inadvertida dentro del peronismo local. En un distrito gobernado por el camporismo, Balladares aprovecha cada aparición pública para consolidar un armado propio de cara al reordenamiento del PJ bonaerense, en sintonía con el espacio político que impulsa el gobernador.
Durante la recorrida, Balladares destacó la construcción de 48 viviendas que impulsa el Organismo Provincial de Integración Social y Urbana (OPISU) y remarcó que la urbanización de Villa Porá demuestra el impacto de la inversión provincial en los barrios populares.
El dirigente sostuvo que la transformación fue posible gracias a un "Estado presente y una comunidad organizada" y agradeció a Axel Kicillof por sostener las obras públicas en un contexto de fuerte ajuste nacional. El proyecto incluye viviendas, apertura de calles, redes de agua y cloacas, iluminación LED, locales comerciales y nuevos espacios públicos.
El sueño de la casa propia, la dignidad de vivir en un barrio mejor.
— Agustín Balladares (@AgBalladares) June 26, 2026
La transformación histórica de Villa Porá demuestra lo que se logra cuando el Estado está presente y la comunidad es protagonista.
Con el OPISU de la Provincia de Buenos Aires se hicieron obras fundamentales:… pic.twitter.com/0v7yxNsN9C
El mensaje también tuvo una lectura política. Mientras la Provincia busca exhibir gestión en los municipios, Balladares aparece como uno de los dirigentes que intenta capitalizar territorialmente esas obras en un distrito donde mantiene diferencias con la conducción local.
Horas después de la recorrida, el dirigente profundizó ese posicionamiento durante una entrevista, donde cuestionó abiertamente la conducción política de Julián Álvarez y reclamó una mayor apertura dentro del peronismo de Lanús.
Según planteó, el oficialismo local perdió capacidad de integrar a sindicatos, movimientos sociales y distintos sectores históricos del justicialismo. A su entender, esa falta de participación debilita tanto la gestión municipal como el armado político del distrito.
Las críticas también alcanzaron el funcionamiento interno del PJ. Balladares advirtió que las "decisiones a dedo" y las lógicas cerradas de construcción política muestran signos de desgaste, en una referencia implícita al método de conducción que identifica con La Cámpora.
En paralelo, Balladares cerró filas detrás de Axel Kicillof, a quien definió como la principal referencia para reorganizar el peronismo frente al escenario abierto hacia 2027. Consideró que el gobernador sostiene la gestión bonaerense pese al recorte de recursos dispuesto por el Gobierno nacional.

El dirigente también cuestionó el modelo económico de Javier Milei y sostuvo que el PJ debe construir una alternativa que vaya más allá de la resistencia al oficialismo nacional, con un programa productivo y federal que vuelva a conectar con la sociedad.
Su aparición en Lanús deja una señal política hacia adentro del peronismo bonaerense. Mientras Kicillof intenta fortalecer su armado territorial, dirigentes alineados con el gobernador comienzan a disputar protagonismo incluso en municipios gobernados por sectores internos del propio PJ, como ocurre con La Cámpora en el distrito que conduce Julián Álvarez.