02/07/2026 - Edición Nº1241

Internacionales

Cuotas Mercosur

Argentina, Paraguay y Uruguay chocan por las cuotas agroindustriales del acuerdo con la UE

02/07/2026 | Sin Milei en Luque, Paraguay exige reglas equitativas para frenar la ventaja argentina en los cupos agroindustriales hacia Europa.



Argentina llegó a la cumbre del Mercosur con una ventaja concreta en los cupos agroindustriales abiertos por el acuerdo con la Unión Europea. Sus exportadores ocuparon el total disponible para huevos y una porción dominante de la miel bajo arancel cero, mientras el resto del bloque reclamó una regla menos dependiente de la velocidad operativa. El punto sensible no es solo cuánto se vendió, sino quién queda habilitado a capturar primero los beneficios de un acuerdo negociado como bloque. Paraguay convirtió esa diferencia en el eje político de la reunión de Luque.

La cumbre se realizó en el Centro de Convenciones de la CONMEBOL, en Luque, con la ausencia presidencial de Javier Milei y con la agenda comercial dominada por el reparto de cuotas. El encuentro dejó expuesta una tensión que venía acumulándose desde la entrada en vigor provisional del acuerdo birregional: Argentina y Uruguay llegaron con sectores capaces de usar rápido las preferencias, mientras Paraguay reclamó una distribución más pareja. La falta de una fórmula interna mantiene abierta una disputa que puede afectar miel, huevos, arroz, carne de pollo y otros rubros sensibles.

 


Centro de Convenciones de la CONMEBOL, Luque, departamento Central, Paraguay.

Cupos y asimetrías

El problema nace en la administración regional de los cupos preferenciales concedidos por Europa al Mercosur. Mientras no exista una distribución acordada entre los socios, el beneficio se asigna por orden de llegada ante las autoridades europeas, hasta agotar el volumen disponible para cada producto. Ese sistema favorece a quienes tienen trámites sanitarios listos, logística exportadora aceitada y compradores activados desde el primer día. En la práctica, la regla premia la capacidad comercial inmediata y deja en desventaja a los países con menores herramientas de salida al Atlántico.

Paraguay busca reemplazar esa lógica por una reserva del 25% para cada socio del bloque. La propuesta apunta a impedir que los miembros con mayor velocidad logística concentren los beneficios iniciales y obliguen al resto a esperar la siguiente ventana de cupos. Para Argentina, ese cambio implicaría perder margen en productos donde ya mostró capacidad de colocación temprana, especialmente miel y huevos. La discusión enfrenta dos criterios de integración: eficiencia exportadora contra compensación de asimetrías internas.


Argentina conserva ventaja en cuotas UE y Paraguay exige reparto equitativo interno clave.

El costo político

La ausencia de Milei no dejó a la Argentina fuera de la negociación, pero sí redujo su peso presidencial en la escena regional. La delegación argentina pudo sostener posiciones técnicas, aunque la foto política quedó ocupada por Paraguay, Brasil, Uruguay y Bolivia, con una agenda que también incluyó la apertura hacia Japón y otros mercados asiáticos. Brasil aprovechó el cierre para insistir en una arquitectura regional más cohesionada, mientras Uruguay recibió la presidencia pro tempore con la promesa de modernizar el bloque. La disputa por los cupos se convirtió así en una prueba del rumbo institucional del Mercosur.


Paraguay busca un 25% por socio y tensiona avance argentino en miel y huevos hacia U.

El cierre dejó a la Argentina frente a una ventaja valiosa, pero políticamente vulnerable. Si el bloque mantiene el esquema actual, los exportadores argentinos conservarán la posibilidad de ocupar rápido los cupos disponibles cada vez que se habilite una nueva etapa. Si prospera una fórmula fija por país, el agro argentino tendrá un techo más bajo y Paraguay ganará previsibilidad para sectores que hoy corren desde atrás. La discusión de Luque mostró que el acuerdo con Europa no terminó con la firma: recién empieza en el reparto interno de sus beneficios.