Hay una pregunta que se repite todos los meses en millones de hogares: ¿hasta cuándo alcanza el sueldo?
Para la mayoría de los argentinos, la respuesta llega mucho antes de fin de mes. Según una encuesta nacional de Zentrix, seis de cada diez personas aseguran que sus ingresos se terminan, como máximo, el día 20, mientras que solo una minoría logra ahorrar.
El relevamiento también refleja que las dificultades económicas no solo afectan el bolsillo, sino también las expectativas. Más de la mitad de los consultados cree que lo peor de la economía todavía está por venir, en un contexto en el que el ingreso disponible continúa por debajo de los niveles de 2023 y el consumo masivo sigue sin recuperarse.

La encuesta muestra que el 61% de los argentinos agota sus ingresos antes o al llegar al día 20 del mes.
Dentro de ese grupo, el 13,8% asegura quedarse sin dinero antes del día 5; un 10,4% llega hasta el día 10; el 16,9% alcanza el día 15 y el 20% llega hasta el día 20.
Otro 24,3% afirma que consigue llegar justo a fin de mes, aunque sin posibilidad de ahorrar. En el otro extremo, apenas el 13% sostiene que termina el mes con capacidad para guardar parte de sus ingresos.

El estudio también indagó sobre las expectativas económicas y el resultado fue contundente.
El 55,1% de los encuestados considera que "lo peor está por venir", mientras que solo el 24% cree que la etapa más complicada ya quedó atrás.
Las respuestas cambian de manera marcada según la afinidad política. Entre quienes votaron a Javier Milei en 2025, el 55,4% sostiene que lo peor ya pasó.
En cambio, entre los votantes de la oposición, el 83,6% cree que la situación económica todavía puede empeorar y apenas un 3,4% considera que comenzó la recuperación.

La percepción de los hogares encuentra respaldo en los indicadores económicos.
De acuerdo con un informe de la consultora Equilibra, el ingreso disponible -es decir, el dinero que queda para consumir o ahorrar después de pagar gastos fijos como alquiler, expensas y tarifas- todavía no recuperó los niveles previos al cambio de gobierno.
El indicador se ubicó en mayo 1% por debajo del registrado un año atrás y acumula una caída del 14,5% respecto de 2023.
Incluso si los ingresos se comparan únicamente con la inflación general, la pérdida de poder adquisitivo alcanza el 7,1% frente a 2023. Si el Índice de Precios al Consumidor se hubiera actualizado con una nueva canasta -como había propuesto el entonces titular del INDEC, Marco Lavagna- la caída ascendería al 9,3%.
Para Equilibra, esa evolución ayuda a explicar por qué el consumo masivo todavía no logra mostrar una recuperación sostenida, a pesar de la desaceleración de la inflación.

Los datos de la encuesta y del ingreso disponible muestran un mismo escenario: aunque los precios dejaron de crecer al ritmo de meses anteriores, para una gran parte de los hogares el sueldo sigue perdiendo la carrera contra los gastos fijos. Y mientras el dinero alcanza cada vez para menos días del mes, también crece la sensación de que la recuperación económica todavía no llegó al bolsillo.