Pedro Di Nezio asumió este miércoles como nuevo director del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Tiene 20 años de trayectoria científica en Estados Unidos, publicó más de 60 trabajos en revistas como Science y Nature, y en 2017 fue el primero en pronosticar un evento de La Niña con dos años de anticipación. Lo que no figura en su currículum es lo que pasó antes de que pudiera sentarse en ese cargo: estuvo un año esperando mientras el organismo atravesó despidos masivos, paros que amenazaron con dejar los aviones en tierra, y dos gestiones del mismo director interino que terminaron en renuncia.
El Ministerio de Defensa -del que depende el SMN- confirmó el nombramiento de Di Nezio a partir del 1 de julio de 2026. La designación la firmó el ministro Carlos Presti. Reemplaza a Antonio Mauad, un veterano de la Guerra de Malvinas que asumió en enero de 2025, renunció en agosto de ese año, volvió en febrero de 2026 y ahora deja el cargo por segunda vez. El caos tiene una lógica: Mauad nunca fue el candidato original. Di Nezio sí.
"Di Nezio ya había comenzado a trabajar antes en articulación directa con el equipo saliente, en el marco de lo que fuentes oficiales describieron como una transición ordenada", informó Infobae. Es decir: mientras todo esto ocurría, Di Nezio ya estaba en Argentina esperando que se formalizara lo que le habían prometido.
En octubre de 2025, el Ministerio de Defensa confirmó públicamente que Di Nezio sería el próximo director del SMN. Pero el decreto nunca salió en el Boletín Oficial.
¿Por qué? Porque en noviembre de 2025 cambió el ministro de Defensa. Luis Petri fue reemplazado por Carlos Presti, el primer militar en ocupar ese cargo en un gobierno democrático. Con el cambio, la designación de Di Nezio quedó en un limbo.

Mientras tanto, el organismo estuvo cinco meses sin director. En febrero de 2026, el Gobierno recurrió a Mauad para cubrirlo -el mismo hombre que ya había renunciado-. Lo nombraron ad honorem, con rango de subsecretario, por cuatro años.
Mauad fue polémico desde el principio. El Centro Argentino de Meteorólogos cuestionó ambas designaciones porque el Decreto 1432/2007 exige que el director tenga formación en Ciencias de la Atmósfera, y Mauad -ingeniero aeronáutico y exmilitar- no la tiene. "La designación de una persona sin la formación adecuada podría poner en riesgo la operatividad del SMN", advirtió el centro en un comunicado.
Desde el Ministerio de Defensa respondieron que era "idóneo para el puesto" y que "los que lo cuestionan manejan otros intereses políticos".
Mientras se resolvía quién dirigía el organismo, el SMN atravesó su mayor conflicto laboral en años.
En abril, el Gobierno despidió a 140 trabajadores contratados, el 18% del personal. A fines de ese mes el sindicato ATE convocó a un paro que amenazó con dejar los aviones en tierra. "Los aviones no van a poder despegar sin nuestra información meteorológica", dijo la delegada Ana Saralegui.

El Gobierno declaró ilegal el paro al considerar que el servicio meteorológico para vuelos es esencial. ATE lo levantó para evitar sanciones, pero siguió movilizada.
Los números del recorte acumulado desde diciembre de 2023:
La nueva gestión tiene una tarea concreta: invertir varios millones de dólares en automatizar las estaciones meteorológicas del país.
Hoy el SMN tiene entre 120 y 125 puntos de observación. Muchos siguen funcionando con personal que registra datos a mano, los carga en planillas y los envía manualmente. El Gobierno quiere reemplazar ese esquema con estaciones automáticas que transmitan datos en tiempo real sin intervención humana.
Una estación automática de primer nivel cuesta entre 10.000 y 30.000 dólares. Automatizar las 125 estaciones costaría entre 1,25 y 3,75 millones de dólares solo en equipos, sin contar infraestructura ni software.
El Centro Argentino de Meteorólogos advirtió que la transición no puede hacerse de golpe: "La superposición entre sistemas automáticos y manuales debe durar entre dos y cinco años para no perder las series históricas de datos". El SMN tiene registros de 150 años e interrumpirlos comprometería décadas de información climática usada para pronósticos, seguros, agricultura y alertas de emergencia.
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— Pedro DiNezio (@mountain_gaucho) June 26, 2026
Ahora podemos decir con mucha más confianza que El Niño seguirá intensificándose.
Aunque llegue a ser fuerte —o incluso muy fuerte— no sería algo inédito: ya vivimos eventos así en 2015 y 1997. No es un fenómeno desconocido, y eso nos da una base para anticipar cómo puede…
Di Nezio llega con credenciales para manejar ese proceso. Integra desde 2011 el panel internacional que monitorea El Niño y La Niña en la NOAA, gestionó proyectos de investigación de gran escala y trabajó como consultor en riesgo climático para la red de reaseguros WTW Research Network.
Lo que no tiene es experiencia en el Estado argentino. Lo que sí tiene es el trabajo que estuvo haciendo en silencio durante el último año, mientras esperaba que el decreto saliera.
TM