La recaudación tributaria de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA, ex AFIP) alcanzó en junio los $20 billones. Si bien representa un aumento nominal del 23,7% interanual, al descontar una inflación estimada del 1,9% para el mes, se traduce en un duro derrumbe del 7,4% en términos reales.
Con este dato se confirman las sospechas de los analistas: la leve mejora registrada en mayo (1,8%) fue solo una excepción. El resultado de junio retoma la tendencia recesiva previa, marcada por nueve meses consecutivos de caída:
El desplome generalizado afectó a casi todos los tributos clave (Retenciones, Ganancias, Seguridad Social, Cheque e IVA). Solo dos impuestos lograron ganarle a la inflación.

Aportaron solo $881.128 millones, lo que significa una caída real del 45,9% (casi a la mitad). El derrumbe se explica por la baja de las alícuotas aplicadas para soja, maíz y trigo. Los analistas advierten que seguirá mermando debido a los nuevos recortes anunciados.
Tras haber traccionado el alza en mayo, en junio recaudó $3,2 billones. Registró una baja real del 16,7% una vez descontado el efecto inflacionario.
Sumaron $545.789 millones, lo que equivale a un retroceso real del 14,8%. La caída está directamente asociada a la desaceleración de las cantidades importadas y la reducción de alícuotas en bienes específicos.
El Impuesto al Valor Agregado, considerado el termómetro más fiel de la actividad económica y el consumo interno, retrocedió un 4% en términos reales interanual.
Alcanzaron los $4,6 billones (una merma real del 2,9%), impactados por el retroceso en los puestos de trabajo registrados y la pérdida del poder adquisitivo de los salarios en el último año.
Sumó $1,4 billones, mostrando una caída real del 0,3%.

A contramano de la crisis general, el Estado logró recaudar más a través de dos ventanillas específicas:
Uno de ellos es el Impuesto a los Combustibles con $674.831 millones, 70,4% más que el año anterior, que, al descontar el factor inflacionario, representa un salto de 27,6%. Ello se debe al aumento constante que el gobierno viene realizando del monto fijo que se cobra al comprar combustible.
Por Bienes Personales se percibieron $1,7 billones, 46,2% más que el año anterior, esto es, una suba en términos reales de 9,5%.
El equilibrio fiscal es una bandera "innegociable" para el presidente Javier Milei. Con una recaudación que en el primer semestre de 2026 ya acumula una baja del 5,3%, el mercado anticipa que el Ejecutivo deberá aplicar recortes de gasto público aún mayores a los realizados en estos dos años para compensar los menores ingresos.
La perspectiva para la segunda mitad del año no es alentadora para las arcas públicas por dos factores clave:
Las sucesivas bajas anunciadas de las alícuotas de retenciones
La implementación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL) creado por la reforma laboral, que le quitará recursos a la ANSES
Ante este panorama, la pregunta que se hace el mercado financiero y la política es una sola: ¿por dónde profundizarán la motosierra Milei y Luis Caputo?