La audiencia de este jueves en los Tribunales de San Isidro podría marcar uno de los momentos más sensibles del juicio por la muerte de Diego Maradona. Dos figuras que orbitaban de manera directa alrededor del excapitán de la Selección argentina deberán sentarse frente al tribunal para responder preguntas sobre sus últimos días: su abogado Matías Morla y su sobrino Jonathan Espósito.
La audiencia número 24 del debate oral comenzará a las 10 en los tribunales de San Isidro, donde el tribunal busca reconstruir qué ocurrió durante la internación domiciliaria de Maradona en el country San Andrés, en Tigre.
Espósito es considerado un testigo clave porque convivió con el exfutbolista durante ese período y varios de los testigos que ya declararon lo ubicaron como una persona de presencia constante dentro de la casa.
La declaración de Morla concentra buena parte de la expectativa. Durante años fue una de las personas de mayor confianza de Maradona y administró sus derechos de imagen y negocios comerciales.

Su nombre, sin embargo, no solo aparece en el expediente por su vínculo profesional con Diego. También enfrenta otro proceso judicial: irá a juicio oral por presunta defraudación por administración fraudulenta, junto a Maximiliano Pomargo, las hermanas de Maradona Rita Maradona y Ana Maradona, la escribana Sandra Iampolvsky y el ex administrador Sergio Garmendia.
Las sospechas sobre su influencia en las decisiones del entorno de Maradona también fueron alimentadas públicamente por la familia. En una entrevista, Gianinna Maradona reclamó que Morla y Víctor Stinfale sean investigados por el fallecimiento de su padre.
“Manejaban los hilos”, sostuvo. Y fue más allá al señalar: “Era el jefe de la banda”.
En el caso de Espósito, su testimonio podría aportar precisiones sobre la rutina diaria de Maradona en Benavídez, el suministro de medicamentos y quiénes tomaban decisiones sobre su atención médica.
Diversos testigos lo señalaron como una de las personas que le acercaba medicación a su tío, un punto que podría resultar relevante para reconstruir la cadena de cuidados.
En el juicio están acusados el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el enfermero Ricardo Almirón, su coordinador Mariano Perroni, el clínico Pedro Di Spagna y la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini.
Todos están imputados por homicidio simple con dolo eventual, delito que prevé penas de entre ocho y 25 años de prisión. Con las declaraciones de este jueves, el tribunal buscará llenar vacíos sobre una pregunta que atraviesa todo el juicio: quiénes tenían realmente el control sobre las decisiones alrededor de Maradona en sus últimos días.