04/07/2026 - Edición Nº1243

Judiciales

Le dicen "Petro"

Lo condenaron por trata, no fue preso y ahora lo buscan en todo el mundo

04/07/2026 | Rubén Alberto Cabra fue condenado a 10 años de prisión por captar y explotar sexualmente a una adolescente en un prostíbulo de Concepción del Uruguay.



La secuencia dejó una pregunta incómoda en la Justicia federal: cómo un hombre recién condenado por trata de personas logró esfumarse antes de pisar una cárcel. Ahora, con su paradero desconocido, el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay ordenó la captura nacional e internacional de Rubén Alberto Cabra, alias “Petro”, declarado en rebeldía tras incumplir las condiciones que le habían impuesto luego del veredicto.

Cabra había sido condenado el 16 de junio a 10 años de prisión por los delitos de trata de personas y promoción y facilitación de la prostitución, luego de que se acreditara que captó mediante engaños, trasladó y explotó sexualmente a una adolescente de 17 años en situación de vulnerabilidad en un prostíbulo de la ciudad entrerriana.

La orden de captura fue dictada el 24 de junio por el juez Jorge Sebastián Gallino, luego de que Gendarmería informara que el condenado había abandonado el domicilio fijado ante el tribunal y no pudiera ser localizado pese a las tareas de búsqueda.

La detención que la fiscal pidió y nunca llegó

El caso dejó bajo la lupa una decisión judicial previa. Durante el juicio oral, la fiscal federal Josefina Minatta había solicitado en más de una oportunidad la detención de Cabra.

Primero lo hizo tras la declaración de la víctima y luego volvió a insistir durante su alegato final, con el pedido de que la medida se hiciera efectiva una vez conocida la sentencia condenatoria.

Sin embargo, el tribunal rechazó ambos planteos al considerar que, mientras la condena no quedara firme, debía prevalecer el principio de libertad durante el proceso.

En cambio, se le impusieron restricciones: fijar domicilio, presentarse semanalmente ante la Sección Villa Ángela de Gendarmería Nacional, no salir del país sin autorización judicial y no acercarse ni contactar a la víctima ni a su entorno familiar. Pero el control duró poco.

Cuatro días después de la sentencia, efectivos de Gendarmería fueron a notificarlo para que firmara formalmente el acta con esas reglas. Allí, su madre les aseguró que no sabía nada de él desde hacía aproximadamente un mes.

Las posteriores averiguaciones en distintos domicilios vinculados al condenado no dieron resultado. Familiares, pareja y allegados aseguraron haber perdido contacto con él semanas antes. Uno de esos testimonios reveló, además, que Cabra había retirado todas sus pertenencias antes de desaparecer.

La condena por explotar sexualmente a una adolescente

La causa se había iniciado en 2019, a partir de una denuncia realizada a través de la Línea 145, que luego fue derivada a la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (PROTEX).

Tras la investigación, la fiscalía logró reconstruir una maniobra ocurrida entre 2006 y fines de 2008.

Según se acreditó en el debate, Cabra captó a una adolescente de 17 años oriunda de Villa Ángela, Chaco, mediante una falsa oferta laboral. Luego la trasladó hasta Concepción del Uruguay, donde fue explotada sexualmente en un prostíbulo conocido como “Snack Bar”.

Durante el juicio se probó que la víctima fue sometida a un régimen de violencia física, amenazas y endeudamiento que le impedía abandonar el lugar.

Inicialmente, la causa tenía dos imputados. Sin embargo, el propietario del prostíbulo —tío de Cabra— murió antes de ser indagado, por lo que “Petro” quedó como único acusado.

Hoy, tras la condena y la fuga, la prioridad de la Justicia ya no pasa solo por sostener la sentencia, sino por una urgencia mucho más concreta: encontrar al condenado que logró desapar