02/07/2026 - Edición Nº1241

Internacionales

Mercados argentinos

Wall Street castigó a los ADR argentinos y bancos lideraron la toma de ganancias

02/07/2026 | La toma de ganancias frenó a las acciones, pero los bonos siguieron firmes y el riesgo país quedó cerca de su piso anual.



La baja marcó el primer ajuste relevante del segundo semestre después de un junio de recuperación para los activos argentinos. El movimiento no alteró por sí solo la tendencia acumulada, pero sí mostró que parte del mercado decidió asegurar ganancias antes de volver a tomar riesgo. La señal principal fue una pausa táctica, no una ruptura del escenario financiero local.

Los ADR argentinos también operaron en rojo y perdieron hasta 4% en Wall Street. La presión se concentró en papeles de mayor sensibilidad al ciclo financiero, especialmente bancos y compañías que habían capturado buena parte del rally previo. La caída reflejó una combinación de toma de ganancias, cautela externa y menor apetito por activos emergentes al inicio del mes. El arranque de julio dejó una foto clara: la renta variable corrigió antes que el mercado cambiara su lectura de fondo.

 


Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Sarmiento 299, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.

Renta fija

El contraste estuvo en los bonos soberanos argentinos, que mostraron mayor resistencia que las acciones. Mientras la renta variable absorbía ventas, la deuda en dólares sostuvo una dinámica más ordenada, apoyada en la compresión de spreads y en el efecto de las mejoras crediticias recientes. Esa diferencia es clave porque separa dos lecturas del mercado: las acciones descansan tras una suba rápida, pero los bonos siguen ligados a una expectativa de normalización financiera. La deuda funcionó como el segmento más estable de la rueda.

El riesgo país quedó cerca de su piso anual y volvió a moverse en la zona de 421 a 424 puntos. Esa franja mantiene al indicador en niveles sensiblemente menores a los del inicio del año y confirma que el mercado todavía no abandonó la tesis de compresión soberana. En la rueda siguiente, el indicador llegó a ubicarse cerca de 417 puntos, lo que reforzó la idea de que la renta fija conserva demanda incluso con acciones más débiles. La baja del riesgo país sigue siendo el dato estructural más importante.


El Merval cayó 1,6% y los ADR cedieron hasta 4% en el inicio de julio argentino.

Lectura de julio

La decisión de MSCI de mantener a Argentina como mercado standalone limitó el entusiasmo de la renta variable. La falta de una reclasificación inmediata reduce el ingreso automático de flujos globales y obliga a que las acciones dependan más de balances, valuaciones y señales macroeconómicas locales. Aun así, la expectativa no desaparece: el mercado interpreta que una futura mejora dependerá de acceso, liquidez, reglas cambiarias y estabilidad regulatoria. Julio empieza con más selectividad que euforia.


Bonos argentinos resistieron la baja accionaria y dejaron al riesgo país cerca del piso.

El mensaje final para el inversor argentino es mixto pero no necesariamente negativo. Las acciones corrigieron después de un avance fuerte, los ADR sintieron la presión de Wall Street y la deuda sostuvo una trayectoria más sólida. Para las próximas ruedas, las reservas, el frente cambiario, las señales de la Reserva Federal y la continuidad del programa financiero serán los factores decisivos. El mercado no cerró la puerta al rally, pero exige más confirmaciones antes de pagar precios más altos.