04/07/2026 - Edición Nº1243

Judiciales

Narcotráfico

Llevaba un millonario cargamento de drogas sintéticas en una camioneta sin patente: terminó condenado

04/07/2026 | Un entrerriano fue condenado a 4 años y 10 meses de prisión tras admitir que transportaba éxtasis, LSD, ketamina y “cristal” en su vehículo.



Una infracción de tránsito aparentemente menor terminó revelando un cargamento de drogas sintéticas valuado en más de 57 millones de pesos. La falta de una chapa patente delantera en una camioneta que circulaba por rutas de Santa Fe fue el detalle que puso en marcha un procedimiento que derivó en una condena federal por narcotráfico.

La Justicia Federal condenó a Brian David Rosell, un hombre de 30 años oriundo de Paraná, a 4 años y 10 meses de prisión por transportar una importante cantidad de sustancias de diseño, entre ellas éxtasis, LSD, ketamina y cristal (MDMA). La sentencia fue dictada por el juez federal de garantías de Rafaela, Santiago Joaquín Saux, tras homologar un acuerdo pleno entre la fiscalía, el imputado y su defensa, según publicó el sitio fiscales.gob.ar.

De acuerdo con la acusación impulsada por la Sede Fiscal Descentralizada de Rafaela, a cargo del fiscal federal Gustavo Onel, Rosell fue hallado responsable del delito de transporte de estupefacientes, previsto en la Ley 23.737.

El control que cambió todo

El operativo se realizó el 25 de noviembre de 2025 en la intersección de las rutas nacionales 19 y 34, a la altura de la localidad santafesina de Angélica.

Personal de la Unidad Operativa II de la Guardia Provincial de Santa Fe detuvo la marcha de una Chevrolet Tracker al advertir que circulaba sin patente frontal, en infracción a la Ley Nacional de Tránsito.

Lo que inicialmente parecía un control rutinario cambió de tono durante la inspección. Los efectivos observaron una bolsa escondida debajo del asiento del conductor y notaron que el automovilista estaba visiblemente nervioso.

Al pedirle la documentación obligatoria, el conductor solo exhibió su licencia de conducir. Luego, ante las preguntas policiales sobre lo que transportaba, reconoció voluntariamente que llevaba sustancias estupefacientes ocultas en distintos sectores del vehículo.

Bolsas ocultas y una pista hacia una red mayor

Con autorización judicial y la intervención del Área de Microtráfico Distrito Rafaela de la Policía de Investigaciones, se realizó una requisa completa del vehículo.

El resultado expuso la magnitud del cargamento: 665 dosis de éxtasis, 70 dosis de LSD, 215 gramos de cristal y 320 gramos de ketamina. Además, se secuestraron 124.700 pesos, 400 dólares y tres teléfonos celulares.

La investigación no terminó en la ruta. Al día siguiente, los investigadores allanaron el domicilio del condenado en Paraná, donde hallaron nuevas dosis de MDMA, vestigios de ketamina, sustancias utilizadas para el estiramiento de drogas, una balanza de precisión, anotaciones y elementos vinculados al fraccionamiento y comercialización de estupefacientes.

El expediente también abrió una línea de pesquisa sobre presuntos eslabones superiores en la cadena de tráfico. En marzo de este año, por orden judicial, se allanó una vivienda en un country de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, vinculada a posibles proveedores o distribuidores mayores.

En ese procedimiento se secuestraron 15 dispositivos electrónicos, que actualmente son analizados en una investigación paralela.

Como parte del acuerdo homologado por el juez Saux, la Justicia ordenó además la destrucción de la droga secuestrada y el decomiso definitivo de la camioneta, al considerar que fue una herramienta esencial para la comisión del delito.