Un hallazgo escalofriante reactivó una investigación que desde hace semanas desconcertaba a vecinos y autoridades en La Falda, Córdoba. El cuerpo decapitado de una mujer fue encontrado este miércoles en un descampado y los investigadores ahora intentan determinar si pertenece al mismo caso que comenzó de manera insólita: cuando un perro apareció con un cráneo humano en medio de un cumpleaños familiar.
El descubrimiento se produjo tras un llamado al 911 que alertó sobre la presencia de restos humanos en un terreno ubicado sobre calle Santiago del Estero al 600. Al llegar al lugar, efectivos policiales confirmaron que se trataba del cuerpo de una mujer adulta en avanzado estado de descomposición.
La ausencia del cráneo fue el dato que inmediatamente reorientó la pesquisa hacia un episodio ocurrido semanas atrás en el mismo barrio, a apenas 150 metros del nuevo hallazgo, según el sitio La Voz.
Según las primeras pericias, el cadáver presentaba un avanzado deterioro, lo que complica por ahora la identificación de la víctima y la reconstrucción precisa de la mecánica de muerte.
Sin embargo, el detalle más relevante surgió al constatar que el cuerpo estaba decapitado.
Esa característica llevó a los investigadores a revisar un episodio ocurrido a comienzos de junio en una vivienda de calle Río Quinto al 500. En aquella oportunidad, la dueña de casa celebraba un cumpleaños cuando su perro irrumpió con un hallazgo tan inesperado como perturbador: llevaba en el hocico un cráneo humano que, presuntamente, había recogido en la vía pública.
En ese momento, el hallazgo generó conmoción, pero no existían otros restos que permitieran reconstruir el contexto.
Ahora, con el descubrimiento del cuerpo, esa escena cobró una nueva dimensión.
La principal línea de investigación sostiene que ambos hallazgos podrían estar directamente vinculados. Fuentes del caso citadas por medios cordobeses señalaron que todo indica que los restos óseos encontrados por el animal podrían pertenecer al cuerpo hallado este miércoles.
La investigación quedó en manos de la Fiscalía de Segundo Turno de Cosquín, a cargo de la fiscal Silvana Pen, que ordenó pericias forenses y estudios genéticos para confirmar si existe correspondencia entre el cráneo y el cadáver.
Los análisis de ADN serán determinantes no solo para establecer esa conexión, sino también para lograr la identificación de la víctima.
Por ahora, la causa está rodeada de interrogantes. Los investigadores buscan establecer quién era la mujer, cuánto tiempo llevaba muerta y si fue asesinada en el mismo lugar donde apareció el cuerpo o trasladada posteriormente.
La respuesta a esas preguntas podría comenzar a surgir de una pericia clave: la que determine si el macabro hallazgo de junio y el cuerpo encontrado esta semana forman parte, en realidad, de una misma historia criminal.