03/07/2026 - Edición Nº1242

Cultura


Música y memoria

Julián Ibarrolaza: por qué sigue grabando discos completos en tiempos de singles

03/07/2026 | El músico platense pasó para presentar Los Reventados, repasar su historia con Embajada Boliviana y hablar de su regreso a los escenarios.



 

Julián Ibarrolaza pasó por El Living de NewsDigitales con un nuevo disco bajo el brazo, Los Reventados, pero sobre todo con la necesidad de repasar una historia que lo acompaña desde la adolescencia: la de Embajada Boliviana, la banda que marcó una época del punk platense y que todavía hoy mantiene un fuerte culto en la escena underground.

“Los Reventados” y la forma de seguir grabando discos

El músico explicó que sigue entendiendo la música desde el formato disco, incluso en tiempos de consumo fragmentado. “Soy de la vieja escuela, me gusta hacer discos completos. No singles”, señaló, y agregó que terminar un álbum sigue siendo para él un momento de alivio más que de presión.

Gran parte del trabajo lo hace en su home studio, un espacio que le permite mantener un ritmo propio. “Grabo en casa, con lo básico, y después voy sumando cosas en estudios de amigos”, contó, marcando una forma de producción más artesanal y personal.

El título del disco viene de una versión de una canción de Andrés Calamaro. “Me encanta el nombre porque representa una época, mis amigos, una manera de vivir. Somos los reventados, y eso dice mucho de todo”, resumió.

La Plata, la periferia y el nacimiento de una escena

Ibarrolaza recordó que Embajada Boliviana nació lejos del centro platense, en los barrios, y que eso marcó la identidad del grupo. “No éramos del casco. Ir al centro era todo un viaje cuando éramos pibes”, explicó.

También remarcó que la ciudad funcionó como un punto de mezcla cultural constante. “La Plata tiene eso: viene gente a estudiar de todos lados y se arma una mezcla que después se nota en la música”, sostuvo.

En los primeros años, la escena era casi inexistente. “No había lugares para tocar. Tocábamos en escuelas, en canchas de paddle, donde se pudiera. Todo lo inventábamos nosotros”, recordó sobre el nacimiento del circuito punk local.

Ricky Espinosa, Santi Motorizado y el reconocimiento

El músico dedicó un tramo importante de la charla a Ricky Espinosa, a quien definió como una figura clave en la difusión de Embajada Boliviana. “Fue un hermano. Gracias a él mucha gente conoció nuestras canciones”, dijo.

También recordó la generosidad de Espinosa en los comienzos. “Si no te firmaba él, no te firmaba nadie. Era su manera de darnos lugar”, contó entre risas, sobre una etapa de total construcción colectiva.

Sobre Santiago Motorizado, destacó su acompañamiento permanente. “Siempre nos nombra, siempre está. Es un orgullo enorme”, señaló, en referencia al vínculo entre generaciones del indie platense.

El vivo, el desgaste y el regreso posible

Ibarrolaza reconoció que durante años dejó los escenarios por motivos personales y de salud, especialmente auditivos. “Fue un cambio fuerte pasar a tocar más en acústico”, explicó.

Aun así, admite que el vivo sigue siendo insustituible. “Cuando tocás pasa algo que no pasa en otro lado. Te volvés a enganchar enseguida”, dijo, aunque aclaró que el desgaste logístico también pesa.

Hoy vive un momento ambiguo: con ganas de volver, pero midiendo tiempos. “Tengo estrés, responsabilidad, todo junto. Pero cuando vuelvo a tocar, me dan más ganas de seguir”, cerró.

La música como forma de vida

Más allá de los discos y los escenarios, Julián insistió en que la música sigue siendo su eje vital. “Yo armé una banda para que mi vida no tenga sentido y al final la banda me lo dio todo”, resumió.

Recordó sus primeros años con Embajada Boliviana como una etapa de absoluta entrega. “Vivíamos lo mismo que tocábamos. No había diferencia entre escenario y vida”, explicó.

Y cerró con una idea que atraviesa toda su historia: “La música me dio amigos, identidad y una forma de vivir. Eso no lo cambio por nada”.