La gestión de Jorge Macri volvió a meter mano en el bolsillo de los porteños. Esta vez lo hizo a través de un nuevo aumento en el Sistema de Estacionamiento Regulado, que comenzará a regir desde el próximo 6 de julio y elevará el costo de dejar el auto en la vía pública en las zonas otrora alcanzadas por los parquímetros.
La medida quedó oficializada mediante el Decreto 240/26, publicado en el Boletín Oficial de la Ciudad, y establece una nueva escala tarifaria para el estacionamiento medido, tanto en la modalidad sencilla como en la progresiva.
Con la actualización, la tarifa básica pasará a ser de $1.000 por hora, mientras que en las zonas de alta rotación el esquema progresivo arrancará también en $1.000 la primera hora, aumentará a $1.300 la segunda, $1.690 la tercera y llegará a $2.197 desde la cuarta hora en adelante.
Aunque el Gobierno porteño presenta la decisión como una herramienta para ordenar el tránsito, el impacto inmediato será un nuevo incremento sobre uno de los gastos cotidianos que enfrentan miles de vecinos, trabajadores y comerciantes que utilizan el automóvil para desplazarse por la Ciudad.
Quien deba estacionar durante una jornada laboral o realizar trámites prolongados pagará considerablemente más que hasta ahora, ya que el sistema fue diseñado precisamente para desalentar las permanencias largas en la vía pública.

La administración de Jorge Macri sostiene que el objetivo es liberar espacios en las zonas de mayor demanda y empujar los estacionamientos prolongados hacia las playas privadas.
En los fundamentos del decreto, el Ejecutivo asegura que las tarifas vigentes habían quedado retrasadas respecto de otras alternativas de estacionamiento y que resultaba necesario actualizar los valores para garantizar la prestación del servicio.
Según el Ministerio de Movilidad e Infraestructura, el análisis de costos mostró un atraso tarifario y concluyó que el sistema progresivo favorece la rotación vehicular en áreas comerciales y de intensa circulación.
Para el Gobierno, el estacionamiento regulado no cumple únicamente una función recaudatoria, sino que constituye una herramienta para administrar el espacio público y mejorar la movilidad urbana.
Antes de firmar el decreto, la Ciudad realizó la audiencia pública obligatoria prevista por la legislación porteña para toda modificación tarifaria.
Luego del informe elaborado por el Ente Único Regulador de los Servicios Públicos y de la evaluación técnica de la Secretaría de Tránsito, el Ejecutivo avanzó con la recomposición de las tarifas, argumentando que era indispensable para asegurar la sostenibilidad económica del sistema.
Finalmente, Jorge Macri firmó el decreto que oficializa el aumento y establece que las nuevas tarifas comenzarán a aplicarse desde las 0 horas del 6 de julio.