05/07/2026 - Edición Nº1244

Opinión


Otra cara del relato

Verdades a medias, mentiras completas

05/07/2026 | El superávit comercial no alcanza para explicar la realidad cuando crecen la subocupación, cae el consumo y se resigna desarrollo estratégico.



Durante esta semana trataron de ponernos en la cara el tema del superávit comercial, pero nunca te muestran cuál es la realidad de nuestras familias derivada de ese superávit.

Bien. En nuestro país, durante los primeros años del siglo XXI (entre 2003 y 2007), tuvimos superávit fiscal y comercial, lo que se conoció como los superávits gemelos. Eso fue debido a que se salió de la terrible trampa mortal que significó para la Argentina la "convertibilidad".

Entonces comenzamos a generar consumo interno primero y, después, comenzamos a exportar porque nuestros costos internos -incluidos los laborales y el trabajo en blanco- eran bajos y accesibles para los empresarios.

Como corolario de ello, durante 2006 el gobierno de Néstor Kirchner pagó por completo los USD 9.600 millones de deuda que nuestro país mantenía con el FMI. De esa manera dejaron de controlar nuestra economía o, lo que es lo mismo, ya no teníamos que pedirles permiso para trabajar en nuestro propio país.

Además de ello, el Estado Nacional no solo recaudaba, sino que además gastaba menos de lo que recaudaba, y allí se gestaba el superávit fiscal.

Con esos dos fortísimos caballos de batalla, nuestro país pudo, en 2005, reestructurar el 76% de los bonos emitidos durante la convertibilidad, pero muy especialmente entre 1999 y 2001 por un -a esta altura- viejo conocido de los argentinos que se recicla constantemente en todos los gobiernos con economías de derecha o extrema derecha, ya que a su diestra solo está la pared. En realidad, la utilizan para apropiarse de dineros públicos a través de comisiones derivadas de nuevos créditos internacionales, megacanjes, blindajes, Lebacs, Leliqs y otras yerbas hasta hoy o, lo que es peor, mediante contratos monstruosos con ONG y fundaciones.

Esa reestructuración se reabrió en 2010 y el 76% pasó al 93%.

Pero, volviendo al presente, esta semana se ufanaron fuertemente con el superávit comercial. Sin embargo, hay que tener en cuenta dos cuestiones fundamentales.

  • La primera es que se consiguió por el aumento de la actividad económica en minería, agro y energía (petróleo y gas), sectores que no generan una enorme cantidad de empleo.
  • La segunda es que crecieron las exportaciones, pero en desmedro del mercado y del consumo interno.

Traduciendo: quienes generaron ese superávit lo hicieron con muy pocos obreros y empleados, reemplazando las ventas destinadas al consumo interno por exportaciones.

Si ese dato se analiza junto con el indicador de empleo difundido la semana pasada, se entiende por qué no aumentó significativamente la desocupación plena, pero sí pasó a niveles exponenciales la subocupación.

Desde marzo, cuando se promulgó la Ley de Modernización Laboral, en lugar de generarse más empleo registrado solo se produjeron más despidos. Y esos despedidos pasaron a obtener ingresos mediante aplicaciones que, según los propios gerentes de Recursos Humanos de esas plataformas, no constituyen una relación laboral porque quienes trabajan allí no reúnen los requisitos para ser considerados trabajadores.

Súper RIGI y energía nuclear

También se encargaron de comunicar que pretenden impulsar el tratamiento del Súper RIGI para proyectos superiores a USD 1.000 millones, otorgando mayores beneficios a las empresas que intervengan, siempre en contra de los principios rectores de nuestra Constitución Nacional.

En ese contexto comunicaron que existiría un proyecto para establecer una nueva central nuclear con fondos de una empresa norteamericana y sobre la base de reactores nucleares modulares ARC-300, patentados a fines de 2024.

Cabe señalar que esos reactores han sido sobreestimados en la consideración del concierto de las naciones, puesto que en noviembre de 2023 presentaban un retraso cercano al 50% respecto del CAREM 25, el reactor nuclear modular argentino desarrollado por la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el CONICET y INVAP.

El problema es que, apenas llegó la actual administración al poder en diciembre de 2023 y bajo la intervención de Nucleoeléctrica Argentina S.A. por parte del jefe del Consejo de Asesores Presidenciales, Demian Reidel -de quien ya hablamos oportunamente en El número favorito es 100 o 1.000-, primero se dispuso la paralización y posteriormente el cierre del proyecto CAREM 25.

Con el desarrollo tecnológico ya generado, además, se decidió vender sus partes como repuestos.

Aunque desde mediados de 2024 muchos técnicos argentinos del proyecto fueron derivados al desarrollo del ARC-300, esa decisión generó una pérdida de muchos miles de millones de dólares para las reservas de nuestro país, porque junto con el desarrollo de micro y nanosatélites Argentina se posicionaba como una potencia tecnológica de vanguardia en materia de energías mucho más limpias que las actuales, pudiendo incluso incorporar al sistema interconectado nacional la energía eléctrica no utilizada.

Como dato final, debemos tener presente que quienes representamos a nuestra Patria en el exterior, ya sea en competencias de habilidades físicas o académicas, sentimos el orgullo de que se nos infle el pecho cada vez que vemos flamear nuestra enseña patria en lo más alto. Y que ese orgullo no aparezca solamente cuando se produce una gesta deportiva, que siempre es importante y demuestra la enorme resiliencia del pueblo argentino.

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