La Selección Argentina enfrentará a Egipto el próximo martes por los octavos de final de la Copa Mundial de Fútbol de la FIFA en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Estados Unidos.
Quien quiera armar el viaje por cuenta propia se va a encontrar con un presupuesto que arranca en los USD 3.750,60. Al tipo de cambio actual, eso equivale a unos $5.663.406 pesos argentinos, una cifra que ordena las prioridades del hincha promedio antes de sacar el paquete.
El desembolso combina tres grandes rubros: vuelos, hospedaje y entrada. La cifra final varía sensiblemente según el momento de compra, la aerolínea elegida, la zona del hotel y, sobre todo, el valor con el que se consiga el ticket para el partido.
Con las entradas oficiales agotadas al momento del relevamiento, los sitios de reventa marcaron el ritmo del precio final. Y las diferencias entre las gradas más económicas y las mejor ubicadas terminan por definir la magnitud del gasto total.
Atlanta suma otro problema logístico. La ciudad, con capacidad hotelera limitada para la magnitud del evento, tiene precios que se dispararon con la llegada de las selecciones a la fase eliminatoria.
El hincha argentino que quiera acompañar a la Selección va a tener que resolver también los traslados desde el hotel hasta el estadio, que en muchos casos están a más de 15 kilómetros de distancia del punto elegido para dormir.

El primer costo con el que se topa cualquier viajero es el aéreo. Con la clasificación de la Selección confirmada tras el partido contra Cabo Verde, la demanda de pasajes hacia Atlanta se disparó y los precios subieron proporcionalmente durante las 72 horas siguientes.
Aun así, hay vuelos económicos disponibles, especialmente los que tienen escalas en Miami, Nueva York o Panamá y salen desde Buenos Aires con varias horas de antelación al partido.
El vuelo más barato relevado para viajar unos días antes del partido y volver poco después ronda los 1.400 dólares por persona, siempre desde Ezeiza y con escalas. Los vuelos directos, más cómodos, se ubican por encima de los 2.000 dólares.
Las diferencias son sensibles y la decisión final depende de la disponibilidad de tiempo del viajero. La disparidad es enorme entre quienes viajaron desde diciembre con la clasificación asegurada y quienes recién ahora arman el viaje sobre la hora.
El rubro hospedaje es el que menos escala pero también el que menos flexibilidad ofrece. El valor mínimo relevado en Atlanta arranca en 220.000 pesos por tres noches, lo que equivale a unos 70.770 pesos por noche o USD 145,60 en total.
La contrapartida de ese precio es que el alojamiento queda a 17 kilómetros del centro de la ciudad, con la lógica pérdida de tiempo y costo extra en transporte hacia y desde el estadio.
Los hoteles ubicados en las zonas céntricas o cerca del Mercedes-Benz Stadium tienen valores mucho más altos, muchas veces por encima de los 400 dólares la noche durante los días previos y posteriores al partido.
Es una tendencia que se replica en varias sedes del Mundial 2026 y que la propia FIFA reconoció en varios comunicados durante la fase de grupos, cuando los precios de habitaciones en ciudades como Los Ángeles, Miami y Boston llegaron a duplicarse en horas.

El rubro más caro y más incierto es el de las entradas. Al momento del relevamiento, el marketplace oficial de FIFA no tenía tickets disponibles para el partido de Argentina contra Egipto.
Los que sí operan son los sitios de reventa no oficiales, donde los precios se ubican en una horquilla amplia. La entrada más barata registrada arranca en USD 1.795, mientras que la más cara supera los USD 4.200 según la ubicación del asiento en el estadio.
Para el hincha que quiera armar el viaje completo, el desembolso total puede variar de manera importante. La cifra piso de USD 3.750,60 asume vuelo económico, hotel más barato y entrada más accesible del mercado no oficial.
Si se elige una entrada mejor ubicada, un vuelo directo y un hotel céntrico, el presupuesto puede escalar rápido hasta los 8.000 o incluso 10.000 dólares. Argentina, mientras tanto, se prepara para el cruce con Egipto con la ilusión de meterse en cuartos de final.