Argentina y Egipto van a protagonizar este martes 7 de julio en Atlanta un partido inédito en la historia del fútbol mundial. Es la primera vez que las dos selecciones se enfrentan en una Copa Mundial de Fútbol.
El duelo llega con la diferencia propia de dos selecciones con historias muy distintas, pero también con un dato que ordena la previa: en los tres partidos oficiales que jugaron en la historia, Argentina ganó todos.
El pie sobre el que se apoya el historial argentino ante Egipto es contundente. En mayores el saldo es de un triunfo en un amistoso de 2008, y si se suman las categorías inferiores y olímpicas, la lista sube a tres encuentros oficiales. En todos hubo dominio argentino y goles a favor por goleada.
La Albiceleste tiene 15 goles a favor y solo 1 en contra en el cruce global con la selección africana, un dato que refleja la distancia futbolística entre ambos combinados a lo largo del tiempo.
De todas formas, en un Mundial las estadísticas históricas suelen quedar atrás cuando la pelota empieza a correr. Egipto llegó a los octavos por primera vez desde 1990 y viene de eliminar a Australia por penales tras un partido durísimo en Dallas.
La selección que dirige Hossam Hassan sabe que tiene una oportunidad única para hacer historia contra Argentina, y llega motivada tras superar el peor pronóstico previo al Mundial. El partido en Atlanta va a ser el primer capítulo mundialista de un vínculo hasta ahora limitado a un solo antecedente en la categoría mayor.

El primer choque entre Argentina y Egipto se dio en las semifinales de los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928. La Albiceleste, con figuras como Domingo Tarasconi y Manuel Ferreira, arrolló al conjunto africano por 6 a 0 y avanzó a la final del torneo, donde después se cruzaría con Uruguay en un duelo eterno del fútbol rioplatense.
Aquel Argentina de 1928 era una máquina de hacer goles y venía de golear también a Estados Unidos y Bélgica en las etapas anteriores. La contundencia frente a Egipto reflejaba la desigualdad futbolística de la época, cuando el fútbol egipcio recién empezaba a asomarse al plano internacional.
El partido se jugó en Ámsterdam ante unos 15.000 espectadores y fue una de las cinco actuaciones olímpicas más contundentes del combinado argentino en aquellas décadas.
El segundo cruce oficial entre las selecciones se dio en junio de 2001 en el Mundial Sub-20 organizado en Argentina. En la fase de grupos, el conjunto local dirigido por Hugo Tocalli goleó a los africanos por 7 a 1 en un partido con la presencia de una camada extraordinaria de jugadores que luego harían grandes carreras.
Aquella selección Sub-20 incluía nombres como Javier Saviola, Andrés D'Alessandro, Maxi Rodríguez, Nicolás Burdisso y Willy Caballero, entre otros.
El equipo, que después ganaría el título mundial derrotando a Ghana en la final, dejó una huella imborrable en la memoria del hincha argentino. Egipto, por su parte, quedó eliminado en la fase inicial de aquel torneo sin sumar puntos en el grupo.

El único punto de contacto en el fútbol de mayores llegó el 26 de marzo de 2008. Aquel día, la Selección Argentina dirigida por Alfio "Coco" Basile visitó el Estadio Internacional de El Cairo y ganó 2 a 0 con goles de Sergio "Kun" Agüero y del propio Nicolás Burdisso.
Fue un amistoso de fecha FIFA en el que Argentina probó variantes de cara a las eliminatorias sudamericanas rumbo a Sudáfrica 2010. Aquel duelo tuvo un ambiente futbolero intenso en las tribunas del Cairo, con un estadio lleno y un público entregado a apoyar a Egipto.
Del lado argentino se destacaban también Juan Román Riquelme y Javier Zanetti, en un ciclo que ya empezaba a mirar de lejos a Diego Maradona como sucesor de Basile. Ese partido cerró la mano a mano entre ambos hasta este 2026, cuando se vuelvan a enfrentar por el Mundial.