El príncipe Harry volverá al Reino Unido la próxima semana para cumplir con una agenda de actividades solidarias y promocionar los Invictus Games Birmingham 2027, pero lo hará sin Meghan Markle ni sus hijos, Archie y Lilibet. Aunque inicialmente estaba previsto que toda la familia viajara, finalmente se confirmó que la duquesa de Sussex y los niños no estarán en Londres.
La decisión volvió a poner el foco sobre uno de los conflictos que Harry mantiene desde hace años con las autoridades británicas: la seguridad de su familia. Según trascendió, el cambio de planes se produjo después de que no prosperara un pedido relacionado con la protección policial durante la visita a la capital británica.
Sin embargo, la posibilidad de que Meghan y los chicos viajen a otra ciudad del país todavía no fue descartada. Birmingham, donde Harry encabezará actividades vinculadas a los próximos Invictus Games, aparece como una de las alternativas que aún permanecen sobre la mesa.
Desde 2020, cuando Harry y Meghan dejaron de ser miembros activos de la familia real y se mudaron a Estados Unidos, el príncipe perdió el derecho a recibir protección policial automática financiada por el Estado británico.
Harry sostiene que esa decisión dificulta cualquier visita junto a su esposa e hijos. Incluso llegó a ofrecer hacerse cargo del costo de la seguridad, pero las autoridades rechazaron esa posibilidad al considerar que el sistema de protección de la realeza no funciona como un servicio privado.
En los últimos años, el hijo menor del rey Carlos III inició varias acciones judiciales para intentar revertir esa situación, aunque hasta el momento los fallos fueron desfavorables.
La cancelación del viaje a Londres también reduce las posibilidades de un encuentro entre Archie, Lilibet y su abuelo, el rey Carlos III. Los niños no visitan el Reino Unido desde 2022, cuando participaron de las celebraciones por el Jubileo de Platino de la reina Isabel II.
Desde entonces, la relación entre Harry y el resto de la familia real atravesó uno de sus períodos más tensos. Las declaraciones del príncipe y Meghan en entrevistas televisivas, la serie documental sobre sus vidas y la publicación de las memorias de Harry profundizaron el distanciamiento con la Casa Real.
A pesar de ello, el propio Harry manifestó en distintas oportunidades su deseo de reconciliarse con su familia y de que sus hijos puedan conocer mejor el país donde él nació y creció.
Más allá de la polémica, el viaje mantiene un objetivo central: impulsar los Invictus Games, la competencia deportiva internacional creada por Harry en 2014 para militares y veteranos heridos o enfermos durante el servicio.
El certamen se convirtió en uno de los proyectos más importantes de su vida pública y Birmingham será la sede de la edición 2027. Durante su visita, el príncipe participará en distintos actos institucionales y encuentros con deportistas y organizaciones vinculadas al evento.
Además, su estadía coincidirá con una resolución judicial muy esperada dentro de otra de sus batallas legales: la demanda que mantiene contra el grupo editor del diario Daily Mail por presuntas prácticas ilegales para obtener información privada. Mientras tanto, la ausencia de Meghan, Archie y Lilibet vuelve a reflejar que, seis años después de abandonar la primera línea de la monarquía británica, la cuestión de la seguridad continúa siendo el principal obstáculo para que la familia Sussex regrese unida al Reino Unido.