Inglaterra le ganó 3 a 2 a México en el Estadio Azteca este domingo por los octavos de final del Mundial 2026 y se metió en los cuartos de final del torneo.
El equipo dirigido por Thomas Tuchel fue superior durante la mayor parte del encuentro, aunque tuvo que sufrir con más de 40 minutos con un hombre menos en el complemento.
Jude Bellingham marcó un doblete en el primer tiempo (36 y 38 minutos), Julián Quiñones descontó a los 42 y Harry Kane liquidó de penal en el arranque del segundo tiempo.
Raúl Jiménez cerró la cuenta con el descuento del Tri, también de penal, y le puso emoción a los últimos minutos. El partido tuvo una demora de una hora en su comienzo por una fuerte tormenta eléctrica que azotó la zona sur de la Ciudad de México.
Ese contratiempo obligó a la FIFA a resguardar a periodistas, personal de organización e hinchas que ya estaban en el estadio. Los micros con las selecciones también tuvieron retrasos por la lluvia y el pitazo inicial se corrió a las 22 hora local (0 de Argentina).
El árbitro fue el iraní naturalizado australiano Alireza Faghani, que tuvo un arbitraje flojo desde el primer minuto y debió recurrir al VAR en varias jugadas del complemento.
Con el resultado, la selección de Tuchel se cita el sábado 11 de julio con Noruega en el Hard Rock Stadium de Miami por un lugar en las semifinales del Mundial.

De esta forma, los ingleses vuelven a los cuartos de final de una Copa del Mundo por segunda edición consecutiva y buscan cortar la sequía de títulos desde el histórico Mundial de 1966.
México, en tanto, se despide del torneo con la sensación amarga de haber estado cerca en varios pasajes del segundo tiempo pero también con la certeza de haber vuelto a chocar con la histórica "maldición del quinto partido" que arrastra la selección desde hace décadas, ya que no puede pasar de octavos de final.
El primer tiempo empezó cerrado. México tuvo la pelota durante los primeros 20 minutos y solo Raúl Jiménez inquietó con un cabezazo que Jordan Pickford desvió al córner con una atajada notable a los 15 minutos.
Inglaterra, sin embargo, aprovechó su primera aproximación seria y le pegó dos golpes seguidos que quedaron marcados en la memoria del partido.
A los 36 minutos, Declan Rice trepó por la derecha, filtró para Bukayo Saka y el volante del Arsenal metió un centro perfecto para el cabezazo de palomita de Bellingham.
Un minuto después, el mismo Bellingham recuperó en el mediocampo, hizo una pared con Kane que le devolvió con un centro y volvió a definir de cabeza para el 2 a 0.
México reaccionó rápido. A los 42 minutos, un centro cruzado de Roberto Alvarado quedó picando dentro del área y Julián Quiñones se anticipó de volea para descontar.
El primer tiempo terminó 2 a 1 con Inglaterra dominando el marcador pero con el Tri metido en el partido, apoyado por los más de 80.000 hinchas que llenaron el Azteca a pesar de la demora climática.

El complemento se abrió con una jugada que cambió toda la lógica del partido. A los 8 minutos del segundo tiempo, el central inglés Jarell Quansah cometió una infracción fuerte sobre Jesús Gallardo y el árbitro Faghani, tras revisar la jugada en el VAR, decidió mostrarle la tarjeta roja.
Inglaterra quedaba con 10 hombres durante más de 40 minutos y la ilusión mexicana crecía en las tribunas.
Sin embargo, el sueño duró poco. A los 15 minutos del complemento, un penal a favor de Inglaterra puso en la escena a Harry Kane. El capitán de los Three Lions no dudó en la ejecución y venció al arquero Rangel para poner el 3 a 1 que sentenció el partido.
El gol le dio también aire al equipo europeo, que se replegó con orden y aguantó los intentos del anfitrión durante toda la etapa complementaria. Kane sumó su sexto grito en el torneo y se metió más en la pelea por la Bota de Oro.