México quedó eliminado este domingo en los octavos de final del Mundial 2026 tras caer 3 a 2 ante Inglaterra en el Estadio Azteca y volvió a chocar contra la barrera que persigue al Tri desde hace cuatro décadas: la del llamado "quinto partido".
La última vez que la selección mexicana llegó a los cuartos de final de una Copa del Mundo fue en 1986, hace exactamente 40 años, en el mismo territorio azteca donde ahora se despidió del torneo.
Aquel día, la ilusión terminó también con dolor: penales, arco en cero y la eliminación en manos de la temible Alemania Federal.Con esta caída, el Tri suma su octava presencia consecutiva en octavos como techo desde el mundial que organizó en su propio suelo.
Del debut mundialista en Uruguay 1930 hasta la actualidad, México solo consiguió dos veces sobrepasar la ronda de octavos: en 1970 y en 1986, ambas ediciones jugadas en territorio propio.
La estadística de las últimas ocho décadas resume una identidad futbolística que ha sabido llegar a las etapas eliminatorias con regularidad pero que no ha logrado nunca meterse entre los ocho mejores del mundo cuando el torneo se juega fuera de sus fronteras.
La actuación del último domingo en el Azteca dejó una sensación amarga en el hincha mexicano. Con más de 40 minutos jugados con un hombre más tras la expulsión del central inglés Jarell Quansah, el Tri no encontró la forma de dar vuelta el 3 a 1 que había puesto Harry Kane de penal al arranque del segundo tiempo.
Raúl Jiménez descontó también desde los doce pasos, pero el empate esquivó al equipo local y la eliminación se consumó una vez más en los octavos, la instancia que se transformó en una tradición para el fútbol mexicano.

La última clasificación de México a los cuartos de final llegó el 21 de junio de 1986 en el Estadio Universitario de Monterrey, en Nuevo León. Aquel Tricolor dirigido por el serbio Bora Milutinović venía de vencer 2 a 0 a Bulgaria en octavos de final con actuaciones destacadas de Manuel Negrete y Raúl Servín.
En cuartos se cruzó con la Alemania Federal en una tarde veraniega de calor sofocante y en un partido cerrado. El resultado quedó igualado en cero durante los 120 minutos, con el clásico dispositivo defensivo alemán conteniendo al ataque mexicano.
El desenlace fue el más doloroso posible. En la definición desde el punto penal, Alemania se impuso 4 a 1 y dejó al Tri fuera del torneo.
Aquel partido dejó una huella imborrable en la memoria futbolera del país y consolidó la generación de Hugo Sánchez, Rafael Márquez y compañía como referencia para las décadas siguientes.
Fue, además, el último gran suceso mundialista del fútbol mexicano hasta la victoria contra Alemania en Rusia 2018, ya en la fase de grupos.
Desde 1994, la selección mexicana jugó siete octavos consecutivos y perdió todos. La lista es larga y con muchos protagonistas de peso. En Estados Unidos 1994 cayó ante Bulgaria por penales tras empatar 1 a 1.
En Francia 1998, Alemania lo eliminó 2 a 1 con una remontada dolorosa. En Corea-Japón 2002, la sorpresa la dio Estados Unidos con una victoria clave.
En Alemania 2006, Argentina lo dejó afuera en tiempo extra con un golazo memorable de Maxi Rodríguez.En Sudáfrica 2010, otra vez Argentina fue el verdugo.
En Brasil 2014, el sueño estuvo cerca: el Tri iba ganando ante Países Bajos, pero cayó 2 a 1 en los minutos finales tras un penal muy discutido a Arjen Robben que dio origen a la histórica frase "no era penal".
En Rusia 2018, Brasil frenó al Tri con un 2 a 0. Y en Qatar 2022, la eliminación llegó incluso antes: el equipo quedó fuera en la fase de grupos por primera vez en muchos años.

El Mundial 2026 aparecía como una oportunidad histórica para México. Con la ventaja de jugar como local, con el Estadio Azteca renovado bajo el nombre de Estadio Banorte como escenario principal y con el proceso de Javier Aguirre al frente del equipo, el "quinto partido" volvía a ser el gran objetivo del Tri. Sin embargo, Inglaterra frustró las ilusiones y volvió a extender la sequía por al menos cuatro años más.
Para adelante, la selección mexicana empieza a mirar hacia el Mundial 2030, que se disputará en España, Portugal y Marruecos. Aguirre confirmó que evaluará su continuidad en el cargo y que dará espacio a la nueva generación de jóvenes futbolistas que empiezan a asomarse en la Liga MX y en Europa.
Cuatro décadas después del último éxito en cuartos de final, el Tri necesita reinventarse y encontrar la forma de romper la maldición que lo persigue desde 1986. La cuenta regresiva hacia una nueva oportunidad histórica ya empezó a correr.