06/07/2026 - Edición Nº1245

Cultura


Entrevista exclusiva

La fórmula de Luciano Yael para crecer en la música sin perder el rumbo

06/07/2026 | El cantante repasó su camino artístico, habló de los desafíos de vivir de la música y dejó un mensaje para quienes sueñan con abrirse paso en la industria.



Hay artistas que hablan de la música como un trabajo. Otros la describen como una pasión. En el caso de Luciano Yael, ambas definiciones parecen quedarse cortas. Durante más de una hora de charla en El Living de NewsDigitales, el cantante abrió las puertas de su historia y dejó en claro que detrás de cada escenario existe un recorrido marcado por disciplina, constancia y una búsqueda permanente de crecimiento.

Lejos del personaje que muchas veces muestran las redes sociales, Yael apareció relajado, dispuesto a conversar sobre su presente, sus dudas, sus sueños y también sobre aquellas pequeñas cosas que lo mantienen con los pies sobre la tierra. Entre anécdotas, risas y canciones interpretadas en vivo, fue construyendo una entrevista atravesada por la sinceridad.

"La música siempre fue el lugar donde más cómodo me siento", resumió en uno de los momentos de la conversación, dejando en evidencia que su vínculo con el escenario trasciende cualquier objetivo profesional.

Compartir antes que competir

Uno de los momentos más especiales del encuentro llegó cuando la charla dio paso a la música. Junto al conductor compartieron distintas interpretaciones acústicas, en un clima íntimo que terminó convirtiéndose en uno de los ejes de la entrevista.

Más allá de la calidad vocal, Yael explicó que para él existe algo mucho más importante: la conexión que se genera entre quienes hacen música. Aseguró que cada artista encuentra seguridad en aquellas canciones que trabajó durante años, pero sostuvo que el verdadero disfrute aparece cuando se comparte el escenario con otros músicos.

"En la música no siento competencia. Siempre sentí que se comparte. Cuando otro canta bien, lo disfruto. Quiero que la rompa. Esa energía entre músicos es muy distinta a la de otros ambientes", afirmó.

El cantante también habló de los artistas que marcaron su identidad. Mencionó a Alejandro Sanz, David Bisbal y Pablo Alborán como algunos de los intérpretes que más lo inspiraron durante su formación. "No es solamente cómo cantan. Me enamora cómo escriben, cómo componen, el nivel de los músicos que los acompañan y la forma en que viven la música. Ese es el camino que me gustaría recorrer."

Durante ese tramo también destacó especialmente a Noel Schajris y Leonel García, las voces de Sin Bandera, a quienes considera referentes fundamentales dentro de la música romántica en español.

El artista detrás del escenario

Con la misma naturalidad con la que habla de música, Yael se permitió mostrar aspectos mucho más personales de su vida cotidiana. Reconoció que es obsesivo con el orden, que no puede acostarse si su casa está desorganizada y que responder mensajes rápidamente es una forma de respeto hacia los demás. "Entiendo que detrás de cada WhatsApp hay una persona esperando una respuesta. Por eso trato de contestar siempre lo antes posible."

También confesó que una de las cosas que más le molestan es la gente desubicada y que intenta mantenerse siempre transparente, incluso cuando esa sinceridad puede jugarle alguna mala pasada. "No puedo caretearla. Si algo me gusta o no me gusta, se me nota en la cara. A veces eso me trae problemas, pero prefiero seguir siendo así."

Cuando llegó el momento de hablar de defectos, no dudó. "Soy muy terco. Muy obstinado. Cuando quiero algo, voy por eso. Es algo que intento trabajar."

A esa característica le sumó otra que reconoce como una compañera permanente: la ansiedad. Explicó que muchas veces necesita recordarse a sí mismo que cada proceso tiene sus tiempos y que acelerar las cosas rara vez conduce a buenos resultados.

Una carrera construida con esfuerzo

Entre las historias más llamativas apareció una anécdota tan insólita como divertida. Recordó cuando participó en un programa de televisión imitando a Maluma y, a partir de esa experiencia, comenzó a ser contratado para realizar shows tributo en distintos puntos del país.

Aquella etapa le dejó numerosas presentaciones y situaciones inesperadas. Una de ellas ocurrió durante un espectáculo en un conocido boliche bonaerense, donde, apenas terminó de cantar, el escenario cambió completamente de clima con un show destinado a una despedida de soltera. "Fue una de las cosas más bizarras que me tocó vivir. Salí del escenario y empezó un espectáculo totalmente distinto. Nos terminamos riendo con mi pareja de ese momento porque era una situación increíble."

Más allá de la anécdota, explicó que el artista debe estar dispuesto a trabajar en todo tipo de escenarios mientras construye su camino. "Hay que trabajar siempre. Cada show suma experiencia y te hace crecer."

El miedo, los sueños y el mensaje para los que empiezan

Lejos de mostrarse como alguien que ya alcanzó todas sus metas, Yael reconoció que convive con un temor permanente: no llegar a cumplir aquello que se propone. "No le tengo miedo al trabajo. Le tengo miedo a no llegar. Pero trato de transformar ese miedo en un motor para seguir preparándome."

Explicó que con los años aprendió que existen situaciones que escapan al control personal y que la única obligación del artista consiste en dar lo mejor de sí, dejando que el resto llegue cuando tenga que llegar.

Esa mirada también atraviesa el consejo que suele darles a quienes recién comienzan en la música. "No hay que compararse con nadie. Cada uno tiene su proceso. Cuando empezás a mirar lo que consiguió el otro, te alejás de tu propio camino."

En esa misma línea cuestionó la búsqueda permanente de resultados rápidos y sostuvo que ninguna herramienta reemplaza la preparación. "Las herramientas pueden ayudar, pero nunca reemplazan el trabajo. Si querés ser cantante, tenés que aprender a cantar. No existen los atajos."

"Aguante la vida"

Sobre el final de la entrevista apareció quizás el momento más emotivo de toda la charla. Al ser consultado sobre qué significa la vida para él, recordó una frase que alguna vez pronunció su sobrino cuando apenas tenía dos años. "Un día, de la nada, gritó: '¡Aguante la vida!'. Esa frase me quedó para siempre."

Desde entonces, explicó, intenta recordar que incluso en los momentos difíciles la vida merece ser vivida con gratitud. "La vida tiene problemas, tiene desafíos, tiene momentos complicados. Pero sigue siendo algo hermoso. Muchas veces nos peleamos con la vida cuando en realidad la vida no tiene la culpa de lo que nos pasa."

Antes de despedirse dejó un mensaje para quienes persiguen un sueño artístico: prepararse, estudiar, ser profesionales desde el primer día y confiar en el propio recorrido sin desesperarse por los tiempos ajenos.

Con la guitarra todavía resonando en el estudio y después de una charla atravesada por la música, las emociones y las experiencias personales, Luciano Yael se despidió dejando una definición que resume buena parte de su filosofía: disfrutar el camino, trabajar todos los días y entender que los grandes sueños se construyen mucho antes de llegar al escenario.

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