La estrategia de defensa de Marcelo Porcel sumó un nuevo capítulo judicial. El empresario, procesado por presuntos abusos sexuales contra alumnos del Colegio Palermo Chico, pidió que el expediente sea tramitado bajo la modalidad de juicio por jurados, para lo cual solicitó que la causa sea remitida a la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires.
El planteo fue presentado por su abogado, Roberto Rallín, ante el juez Carlos Bruniard, pocos días después de que la fiscalía y la querella impulsaran la elevación de la causa a juicio oral.
En la presentación, la defensa cuestionó el requerimiento de elevación a juicio y solicitó su nulidad. Además, reclamó que el expediente abandone el fuero nacional en lo criminal para pasar a la órbita de la Justicia porteña, donde busca que el caso sea resuelto por un jurado popular.
Actualmente, la investigación se desarrolla en la Justicia nacional, ámbito en el que no está prevista la implementación del juicio por jurados.
Porcel permanece procesado como presunto autor de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado, corrupción de menores y producción de representaciones sexuales de menores de edad. La acusación comprende hechos reiterados que habrían tenido como víctimas a diez adolescentes de 13 años, compañeros de colegio de sus hijos.
La Cámara del Crimen confirmó el procesamiento del empresario y dispuso medidas cautelares, entre ellas la colocación de una tobillera electrónica y la extracción de material genético, aunque rechazó el pedido para que fuera detenido.
Según la investigación, los episodios denunciados habrían ocurrido durante reuniones organizadas por Porcel en distintos inmuebles vinculados a él. En sus declaraciones en Cámara Gesell, las presuntas víctimas describieron un patrón de conducta que incluía el suministro de bebidas alcohólicas, propuestas de realizar desafíos a cambio de dinero y distintas situaciones de connotación sexual.
Además, durante los allanamientos los investigadores secuestraron el teléfono celular del acusado, donde encontraron imágenes de contenido sexual. Entre el material incorporado al expediente figuran capturas obtenidas, según la pesquisa, a través de una cámara de seguridad instalada en el baño de una de las propiedades utilizadas para esos encuentros. Algunas de las presuntas víctimas ya alcanzaron la mayoría de edad mientras avanzaba la investigación judicial.