La banda de doom psicodélico acusó a Damon Albarn y a Gorillaz por el abrupto final de su show en el festival Roskilde el pasado jueves 2 de julio. Los británicos sufrieron el corte de su concierto antes de tiempo debido a que Gorillaz tocaba a la misma hora en un escenario principal cercano, lo que desató la bronca pública del grupo sintiendo que le estaban sacando público.
Esta desconocida banda publicó un fuerte comunicado en Instagram donde decía que Damon Albarn: "Tuvo un ataque de nervios mientras tocábamos, amenazó con irse del escenario y finalmente logró que cortaran nuestro show porque, según ellos, sonábamos 'demasiado fuerte'", y agregaron que: "Fueron el único headliner de todo el fin de semana que no pudo tolerar tocar al mismo tiempo que otros artistas".
Uncle Acid contó que apenas pudieron tocar durante 25 minutos antes de que el personal de seguridad o colaboradores de la otra parte interrumpieran la presentación cortando el audio, bajo el pretexto de que el sonido afectaba su audición a pesar de estar a casi un kilómetro de distancia.
De todas maneras, los músicos de la banda aseguraron que su volumen se mantenía dentro del límite de decibeles establecido por el festival e, incluso, manifestaron su disposición a reducir los niveles generales con tal de que les permitieran terminar su espectáculo y no cortar antes de lo previsto. Desde la organización no se hicieron cargo de esta disputa y solo se limitaron a decir, en cuanto al recorte del show que: "La interrupción fue causada por una combinación de condiciones de viento y factores técnicos que afectaron la producción de sonido".