Este lunes se conocieron los resultados de las Pruebas Aprender 2025 y los números para la Ciudad de Buenos Aires son más que alentadores. En un contexto nacional donde rindieron más de 750 mil chicos de sexto grado, la CABA logró consolidarse al frente del ranking educativo, sacando una ventaja importante respecto al promedio del país tanto en Lengua como en Matemática.

Lengua, que suele ser el termómetro de cómo leen y comprenden los chicos, el 88,1% de los alumnos de la Ciudad alcanzó niveles satisfactorios o avanzados. En este sentido, los niveles de lectura y comprensión de texto se ubicaron 11 puntos arriba de la media nacional, que cerró en un 76,9%. Mientras que en el nivel más crítico —los chicos que quedan "por debajo del básico"— cayó a un mínimo histórico del 2,1%.
En Matemática, en tanto, la Ciudad también marcó una diferencia contundente: registró un 74,5% de aprobación contra un preocupante 55% del promedio país. El panorama también muestra una sólida mejora. Los niveles de desempeño avanzado y satisfactorio crecieron 4,2 puntos porcentuales. De igual forma, el porcentaje de alumnos ubicados por debajo del nivel básico bajó del 12% al 9,2%.

En Lengua, la brecha de rendimiento entre las escuelas privadas y las estatales se achicó bastante: pasó de 15 puntos en 2023 a 11,3 en 2025. Y este avance no se dio porque las privadas bajaran, sino porque los alumnos de las escuelas públicas mejoraron notablemente su desempeño. En Matemática esa distancia todavía se mantiene un poco más rígida.
La ministra de Educación de la Ciudad, Mercedes Miguel, destacó el impacto de las políticas locales: “Estos resultados no son casualidad; son el reflejo del esfuerzo diario de nuestros docentes en el aula y de la puesta en marcha de un plan estratégico como 'Buenos Aires Aprende'. Decidimos poner el foco de manera obsesiva en la alfabetización temprana, en la comprensión lectora y en dotar a los chicos de autonomía para aprender. Consolidar esta mejora en sexto grado, revirtiendo las caídas de años anteriores y superando ampliamente la media nacional, nos demuestra que el camino de la exigencia, la evaluación permanente y el rediseño curricular da frutos reales”.