La decisión de la FIFA de levantar la sanción a Folarin Balogun continúa generando repercusiones en el Mundial 2026. En la antesala del duelo de octavos de final frente a Bélgica, Mauricio Pochettino rompió el silencio y defendió públicamente la determinación del organismo, al considerar que corrigió un error arbitral que podía condicionar el desarrollo del torneo para Estados Unidos.
Lejos de esquivar la controversia, el entrenador argentino respaldó sin matices la resolución. "Es fantástico para el fútbol", aseguró durante la conferencia de prensa previa al partido. Para Pochettino, la expulsión sufrida por Balogun frente a Bosnia y Herzegovina fue una decisión equivocada desde el inicio y la revisión disciplinaria terminó haciendo justicia.
El DT explicó que su equipo ya había pagado un costo deportivo importante al disputar más de media hora con un jugador menos y sostuvo que mantener la suspensión hubiera significado extender las consecuencias de un fallo arbitral que, a su entender, fue incorrecto.
La habilitación del delantero fue posible luego de que la Comisión Disciplinaria de la FIFA analizara las imágenes del encuentro y aceptara el pedido presentado por la Federación de Fútbol de Estados Unidos.
El organismo concluyó que la acción que derivó en la tarjeta roja no reunía los elementos suficientes para sostener la sanción y decidió dejarla sin efecto, permitiendo que Balogun pudiera estar disponible para los octavos de final.
“Hay un error y hay un PUNISHMENT… ¿CÓMO SE DICE ‘PUNISHMENT’ EN ESPAÑOL? Castigo, hay un castigo demasiado grande”.
— Sudanalytics (@sudanalytics_) July 6, 2026
Mauricio Pochettino. 😳🇦🇷🇺🇸 pic.twitter.com/TWKzxydo07 https://t.co/PvNnzMJYLG
La resolución llamó la atención porque no es habitual que una expulsión sea revertida durante el desarrollo de una Copa del Mundo. Por ese motivo, la medida abrió un intenso debate sobre los criterios disciplinarios aplicados por la FIFA y sobre el alcance de las revisiones posteriores a los partidos.
Ante las versiones que apuntaban a una supuesta influencia del cuerpo técnico estadounidense, Pochettino fue tajante. Negó haber participado en el proceso de apelación y afirmó que se enteró de la resolución pocas horas antes del entrenamiento. Además, remarcó que la decisión fue tomada exclusivamente por los órganos competentes de la FIFA y dijo confiar en la transparencia del procedimiento.
El técnico argentino evitó profundizar en las críticas que llegaron desde otros seleccionados y sostuvo que la prioridad del plantel es concentrarse en el compromiso frente a Bélgica, uno de los cruces más atractivos de los octavos de final.
Más allá del beneficio deportivo para Estados Unidos, el caso Balogun ya quedó instalado como uno de los episodios más comentados del Mundial. La marcha atrás de la FIFA alimentó el debate sobre la posibilidad de revisar sanciones una vez concluidos los partidos y abrió interrogantes acerca de si este criterio volverá a aplicarse en futuras ediciones del torneo o si se trató de una decisión excepcional.
Trump on Balogun: "I saw the play, and I'm a person that loves sports ... that wasn't a foul. That wasn't even an infraction ... this referee, who is a little bit suspect if you check his past. He made a call that nobody could believe ... he's our best player, or one of our best… pic.twitter.com/YfIqb1JA4u
— Aaron Rupar (@atrupar) July 6, 2026
Con Balogun nuevamente habilitado, Estados Unidos recupera a uno de sus principales referentes ofensivos para un encuentro decisivo. Sin embargo, la discusión sobre el fallo disciplinario promete extenderse mucho más allá del resultado que obtenga el equipo de Pochettino frente a Bélgica.