Mientras la Selección se prepara para enfrentar a Egipto, ¿qué pasa fuera de la cancha entre ambos países en materia macroeconómica?
El intercambio comercial entre ambas naciones no es destacable según el INDEC, pero hay un hilo conductor entre los dos países: ambos se encuentran en programas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), estando entre los principales deudores del organismo.
De acuerdo con datos del Banco Mundial y el FMI, procesados por Fundar, la riqueza generada por habitante muestra una distancia significativa a favor de nuestro país, aunque el bolsillo diario cuenta otra historia.

Si el comercio bilateral fuera un partido de fútbol, el resultado en 2025 sería de 11 a 1. De un total comercializado de USD 569 millones, USD 521 millones fueron de Argentina a Egipto, mientras solo USD 49 millones vinieron desde allí.
El intercambio comercial es marginal para nuestro país: representa solo el 0,35% del total que Argentina comercializó con el mundo.
Según los registros oficiales del INDEC, durante todo 2025 Argentina importó desde Egipto principalmente urea, un fertilizante utilizado en la producción agropecuaria. Constituyó casi el 30% del total de compras a ese país.
El 7% de las compras que se realizaron a Egipto fueron naranjas, seguidos de productos plásticos y medidores de consumo eléctrico con 5% cada uno.
¿Qué le exportamos a Egipto? El 72% de los USD 569 millones corresponde a envíos de maíz en grano, seguido muy por detrás por aceite de girasol (14%) y harina y pellets de soja (4%). En suma, 9 de cada 10 dólares vendidos al país africano está concentrado en estos tres productos.
De este modo, la balanza comercial deja un superávit a favor de Argentina de poco más de USD 472 millones; un número para nada despreciable: es el 4% del saldo a favor de 2025.

Una de las características que comparten Argentina y Egipto a nivel macro es que ambos cuentan con acuerdos vigente con el Fondo Monetario Internacional, y figuran entre los principales 5 deudores del organismo.
En el caso de Argentina, es el máximo deudor del Fondo, con el 46% del monto total que el FMI tiene prestado. A enero de 2026, le debemos al Fondo 41.800 millones de DEGS, unos USD 56.700 millones.
En el caso de Egipto, la magnitud es significativamente menor: le debe al organismo unos 6.000 millones de DEGS, poco más de UDS 8.100 millones. Constituye el 7% de las acreencias del Fondo, ocupando el 5º lugar.
En términos de la relevancia en el Fondo, mientras Argentina recibió en dinero un 1.411% de su cuota en el organismo, Egipto sólo percibió el 382% de su cuota.
