Los salarios han sido una de las anclas inflacionarias clave para el gobierno de Javier Milei. El Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (MATE) calculó las pérdidas sufridas por los trabajadores, pero también por jubilados, sindicatos y el propio Estado.
En el caso de los salarios estatales, la decisión depende directamente del Estado, pero en el caso de los privados, también el Gobierno ha influido, a través de la no homologación de acuerdos salariales.
El año pasado, el tope de las paritarias impuesto por Milei era del 1% y ahora subió a 2%, dando cuenta del incremento de la inflación. Ahora, se suma el factor “reforma laboral”.
El salario estatal no encuentra piso. Desde la asunción de Milei, el sueldo de los trabajadores públicos cayó 22%.

El ajuste perpetrado alcanza números alarmantes. En estos más de 2 años, cada trabajador público perdió $14,1 millones, de acuerdo con las estimaciones del MATE.
Por su parte, los salarios privados, si bien mejor ubicados en relación a los públicos, también han sufrido un deterioro. Actualmente, se ubican 8% por debajo del nivel que tenían en noviembre de 2023.
El recorte salarial acumulado también resulta sorprendente. En estos más de 2 años, cada trabajador privado perdió, en promedio, $2,5 millones, según los cálculos del MATE.

Este deterioro de los salarios redunda en una transferencia billonaria de ingresos que, según el MATE, ya asciende a $93,5 billones, y no solo perjudica a los trabajadores, sino también al Estado y a los sindicatos:

También los jubilados sufren los recortes de Milei. El poder de compra de los haberes se redujo 24% respecto a 2023. En promedio, cada jubilado dejó de percibir $7 millones en estos más de 2 años, de acuerdo con los cálculos del MATE.
Quienes cobran la mínima fueron los más afectados: no sólo resignaron 30% de poder de compra, sino que la pérdida acumulada es equivalente a 8 jubilaciones de 2023.

Cabe recordar que el bono de $70.000 para la mínima continúa congelado desde hace más de dos años (marzo de 2024), licuándose frente a los aumentos de precios.
Hacia adelante, el Gobierno no ha dado señales de actualizarlo. Así, los adultos mayores continúan sufriendo el ajuste de la gestión Milei.
Esta pérdida de ingresos redunda en diversos problemas económicos: desde la caída del consumo, al aumento de la morosidad de las familias, que se encuentra en niveles récord y no encuentra techo.