La selección de Egipto que enfrenta a Argentina por los octavos de final del Mundial 2026 no se agota en Mohamed Salah. El Faraón es el rostro más conocido a nivel global y el que concentra las miradas por su recorrido en el Liverpool y por su figura de ídolo en el mundo árabe.
Pero detrás del delantero hay una camada de futbolistas egipcios que hicieron carrera en Europa, algunos con presente inmediato en los clubes más importantes de Inglaterra y Alemania, y otros que están consolidados en potencias del fútbol continental.
En Argentina, salvo Salah, son perfiles muy poco conocidos, pero cada uno tiene una historia que merece ser contada.El caso más resonante es el de Omar Marmoush, delantero del Manchester City.
Con 27 años, el atacante de Faisal es una de las revelaciones del Mundial 2026 y muchos analistas europeos lo consideran la principal amenaza africana del certamen junto a Salah.
Su velocidad, movilidad y capacidad para jugar tanto por la banda como por dentro lo convierten en un complemento ideal para el Faraón. Marmoush llegó al City en enero de 2025 desde el Eintracht Frankfurt, donde había cerrado una temporada estelar con 20 goles en la Bundesliga, y en su primer semestre bajo la dirección de Pep Guardiola dejó una excelente impresión.
Es el "9" de moda del fútbol continental y en Egipto lo ven como el gran heredero natural de Salah en la selección. Otra figura destacada es Mahmoud Hassan, más conocido por su apodo: Trezeguet.
El extremo de 31 años debe su nombre a un curioso parecido físico con el goleador francoargentino David Trezeguet, apodo que le puso su primer entrenador cuando era un pibe.

Con el tiempo, la etiqueta se volvió tan popular que el propio jugador la incorporó a su nombre profesional y hoy la lleva estampada en la camiseta de la selección.
Tuvo un paso importante por Europa con etapas en el Anderlecht de Bélgica, el Kasımpaşa y Trabzonspor de Turquía y sobre todo el Aston Villa de la Premier League, donde compartió vestuario con Emiliano "Dibu" Martínez. Actualmente juega en Al Ahly, el máximo campeón africano histórico.
Otro caso singular es el de los hermanos Mohamed y Mostafa, ambos futbolistas del Pyramids FC de Egipto y conocidos como "Mohamed Ziko" y "Mostafa Ziko".
El apodo lo eligió el padre de ambos por la admiración que tenía por el astro brasileño Zico, el "Pelé blanco" que brilló en el Flamengo y en la selección brasileña en los años 80.
La historia dio una vuelta particular en diciembre de 2025, cuando Pyramids se enfrentó al propio Flamengo en la semifinal de la Copa Intercontinental de la FIFA en Qatar.
Mostafa Ziko fue titular en aquel duelo y le dijo a O Globo: "Zico es mi modelo a seguir como jugador. Vi sus videos. Es mi jugador favorito. Mi padre hablaba mucho de él y veía sus videos en YouTube".
Otro futbolista destacado de la selección es Ahmed Sayed, apodado "Zizo", quien fue una de las figuras del mediocampo egipcio en la clasificación al Mundial y en la fase de grupos.
Con excelente pegada, visión de juego y capacidad para filtrar pases, es el encargado de alimentar a Salah y Marmoush con habilitaciones profundas. La prensa argentina lo llamó "el pequeño Zico" por cierta similitud con el brasileño en la calidad técnica y en la forma de leer los espacios.
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— Egypt National Team (@EgyptNT_EN) July 6, 2026
El referente experimentado del plantel es Mohamed Elneny, el volante central que jugó ocho temporadas en el Arsenal de Inglaterra con más de 159 partidos oficiales.
El mediocampista de 33 años se convirtió en una pieza clave del proyecto de Mikel Arteta durante muchos años y ahora sigue siendo la voz de la experiencia dentro del equipo egipcio.
Fue titular en la última Copa Africana y llega al Mundial 2026 con un rol de líder futbolístico y humano dentro del vestuario. Su gran capacidad para el juego posicional le sirve al DT Hossam Hassan para dar equilibrio en el medio.
En la delantera, otro nombre para tener en cuenta es Mostafa Mohamed, quien juega en el Nantes de la Ligue 1 francesa. El delantero de 27 años tuvo un buen ciclo también en el Galatasaray de Turquía y en el Zamalek de Egipto, y llega al Mundial como una de las alternativas de recambio.
Sus goles en la fase de clasificación fueron clave para acompañar a Salah y a Marmoush en la ofensiva egipcia.
El nexo entre Egipto y el fútbol sudamericano no se limita a los apodos y las inspiraciones. Héctor Cúper, entrenador argentino nacido en Chabás, dirigió a los Faraones entre 2015 y 2018 y los clasificó al Mundial de Rusia 2018 después de 28 años de ausencia.
Antes, en 2017, los llevó a una final de Copa Africana que perdieron contra Camerún. Su ciclo fue uno de los más prolíficos del combinado egipcio en el siglo XXI y dejó una marca que se mantiene hasta hoy en la forma de organizar y disciplinar al equipo.
En una entrevista con La Nación, Cúper contó: "En Egipto me encontré con un mundo que desconocía totalmente, el mundo musulmán. Fue una cura de humildad. La soberbia se baja al mínimo, porque entendí que el primero que se debía adaptar era yo".