El Mundial vuelve a sentirse en la economía argentina. Un informe de Payway revela que el 79% de los argentinos organizará reuniones para ver los partidos de la Selección y anticipa un fuerte movimiento comercial.
El comienzo del Mundial 2026 se traslada a la actividad económica. La pasión por el fútbol no solo moviliza a millones de personas frente al televisor, sino que también genera un efecto directo sobre el consumo, con más reuniones, compras de último momento y un aumento de la circulación en los principales centros urbanos.
No es casual que las ventas minoristas repuntaron interanualmente luego de 13 meses en caída. La Scaloneta lo hizo.
A su vez, un relevamiento realizado por Payway muestra que casi ocho de cada diez argentinos (79%) planea reunirse para ver los partidos de la Selección Argentina, mientras que el 59% también organizará encuentros para seguir otros partidos del torneo. Entre los jóvenes de entre 18 y 24 años, ese porcentaje trepa al 71%, reflejando el interés que despierta la Copa del Mundo más allá del desempeño del equipo nacional.
Para el comercio, cada partido representa una oportunidad de ventas.
Según el informe, durante las jornadas en las que juega la Selección se produce una aceleración de la actividad impulsada por tres factores:
Aunque buena parte del consumo se planifica con anticipación, también aparecen las adquisiciones de último momento, especialmente en las horas previas al inicio de cada encuentro.
Ese comportamiento beneficia principalmente a los comercios de cercanía y a los rubros vinculados al consumo inmediato.

Los principales ganadores del fenómeno mundialista son los comercios de alimentos, bebidas, kioscos y gastronomía, categorías que concentran las compras para las tradicionales reuniones entre familiares y amigos.
Snacks, gaseosas, cerveza, carnes para el asado, productos congelados y artículos de almacén suelen encabezar el listado de productos más demandados antes de cada partido.
Pero el impacto no termina ahí.
También crece la renovación de televisores, parlantes, barras de sonido y otros equipos de entretenimiento para el hogar. Si bien se trata de compras más planificadas, presentan un ticket promedio significativamente más alto y representan una oportunidad para el sector de electrodomésticos y electrónica.

El estudio de Payway confirma que el hogar continúa siendo el escenario elegido para vivir el Mundial.
La posibilidad de compartir el partido con familiares y amigos, controlar los gastos y extender las reuniones más allá de los 90 minutos hace que la casa se mantenga como la primera opción de los argentinos.
En segundo lugar aparecen los bares y las propuestas al aire libre, que también esperan una mayor afluencia de público durante el campeonato.
Cada edición del Mundial modifica durante varias semanas la rutina de millones de argentinos. Cambian los horarios, se multiplican las reuniones y aumenta el consumo alrededor de cada partido.
Para los comercios, el torneo representa mucho más que un evento deportivo: es una oportunidad para incrementar las ventas en un contexto en el que cada estímulo al consumo resulta clave para sostener la actividad.
Con miles de encuentros previstos en hogares, bares y espacios públicos, el Mundial 2026 volverá a demostrar que, en Argentina, la pasión por el fútbol también tiene un fuerte impacto sobre la economía.