El invierno no da tregua, pero el termómetro empezará a dar un pequeño respiro en los próximos días. Después de una seguidilla de jornadas con marcas que rozaron los 0 °C, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa una suba gradual de la temperatura, aunque el ambiente invernal seguirá instalado con fuerza en gran parte del territorio nacional.
Para este martes en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, la mañana arrancó con una mínima de apenas 1 °C. Sin embargo, el salto más notorio se verá por la tarde, cuando la máxima alcance los 17 °C.
El alivio se consolidará levemente el miércoles, con una mínima de 7 °C y una máxima que trepará hasta los 18 °C. El jueves, la nubosidad ganará terreno y el termómetro oscilará entre los 8 °C y los 16 °C, por lo que el cielo cubierto podría aplacar un poco la sensación de alivio.

A pesar de la tendencia al ascenso, la ola de frío cederá muy despacio y las marcas térmicas continúan por debajo del promedio histórico para julio. Por este motivo, el SMN mantiene activa la alerta amarilla por frío extremo para Buenos Aires y varias provincias del centro y norte del país, entre ellas Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Santiago del Estero, La Rioja y San Juan.
En el interior de la provincia de Buenos Aires el impacto de la masa de aire frío se siente con mayor intensidad que en el área metropolitana. En el sector sur del territorio bonaerense se esperan mínimas críticas de hasta -5 °C, con máximas que no superarán los 17 °C.
El panorama es completamente diferente en el sur argentino, donde rigen alertas meteorológicas por fuertes vientos y precipitaciones. Hoy la zona cordillerana se encuentra bajo alerta amarilla por lluvias, con acumulados estimados de entre 10 y 30 milímetros, y probabilidad de aguanieve o nevadas en las cotas más altas. En paralelo, los vientos del sector oeste soplarán con velocidades de entre 40 y 60 km/h, con ráfagas violentas que podrían rozar los 90 km/h.
La situación meteorológica se complicará aún más durante el miércoles. El organismo oficial elevó a nivel naranja el alerta para diversos sectores patagónicos, donde las lluvias acumuladas podrían quebrar el techo de los 60 milímetros de forma localizada, manteniendo el riesgo de nevadas en los sectores de mayor altitud de la región.