A las 13 (hora argentina), la Selección buscará un lugar en los cuartos de final del Mundial cuando enfrente a Egipto. Pero antes de cruzarse en un partido decisivo, las máximas figuras de ambos equipos ya habían compartido otra competencia, aunque lejos de una cancha oficial.
En 2019, Lionel Messi y Mohamed Salah protagonizaron una publicidad de Pepsi Max. El comercial, lanzado en la previa de la final de la Champions League, los mostraba disputando un desafío muy particular: quedarse con la última gaseosa disponible.

Lejos de resolverlo con una simple discusión, ambos aceptaban el reto y comenzaban una exhibición de habilidad con la pelota.
Gambetas, dominadas, remates y piruetas se sucedían en una competencia donde cada uno desplegaba el talento que lo convirtió en una de las máximas figuras del fútbol mundial.
Sin embargo, después de intentar superar al otro con jugadas imposibles, ninguno conseguía el premio. Mientras estaban concentrados en el desafío, otra persona se llevaba la última botella de Pepsi, dejando a ambos con las manos vacías.
Throwback to this Pepsi advertisement that brought Salah and Messi together pic.twitter.com/Bid4QBBRRc
— LG🧃 (@LFC_Joseph11) July 6, 2026
El comercial volvió a cobrar protagonismo en las redes sociales en la previa del choque entre Argentina y Egipto, ya que reúne a los dos jugadores llamados a marcar la diferencia en los octavos de final.
Fuera de la cancha, el rosarino también continúa batiendo récords. Según la revista Forbes, recientemente ingresó al exclusivo listado de multimillonarios, con un patrimonio estimado en 1.100 millones de dólares.
Además de sus ingresos como futbolista, mantiene acuerdos comerciales con marcas globales como Adidas y Michelob Ultra.

De acuerdo con el ranking de la publicación, Messi percibe 70 millones de dólares por su actividad deportiva y otros 70 millones por contratos publicitarios y negocios fuera del fútbol.
Del otro lado estará Salah, el gran referente de Egipto y uno de los futbolistas africanos más importantes de la última década.
Tras nueve temporadas en Liverpool, donde marcó 257 goles y conquistó dos títulos de la Premier League, el delantero afronta su última etapa antes de cambiar de club como agente libre.
Según Forbes, el egipcio genera 35 millones de dólares por su salario como futbolista y otros 20 millones por acuerdos comerciales.

Hace seis años competían por una gaseosa frente a las cámaras. Este martes, el premio es mucho más importante: un lugar entre los ocho mejores seleccionados del mundo.