08/07/2026 - Edición Nº1247

Política

En 1992

Argentina-Egipto: la visita histórica de Menem a la pirámide de Keops

07/07/2026 | Fue la primera vez que un presidente argentino realizó una visita oficial al país. Luego repitió el viaje en 1998.



Este mediodía, Argentina y Egipto se cruzarán por los octavos de final del Mundial. El encuentro también invita a recordar uno de los capítulos más importantes de la relación diplomática entre ambos países: la histórica visita que realizó Carlos Menem a Egipto en 1992.

Fue la primera de un presidente argentino en ejercicio, y que años más tarde tendría una segunda edición, en 1998, cuando regresó para inaugurar un reactor nuclear construido con tecnología argentina.

Aquellas giras marcaron un antes y un después en el vínculo bilateral. Más allá de los acuerdos políticos y comerciales, permitieron consolidar una cooperación estratégica en materia nuclear que convirtió a la Argentina en uno de los pocos países del mundo capaces de exportar tecnología atómica de uso pacífico.

También dejaron postales inolvidables, como la decisión de Menem de internarse en la Gran Pirámide de Keops pese a las recomendaciones del equipo de seguridad.

La primera visita oficial de un presidente argentino

En mayo de 1992, Carlos Menem llegó a El Cairo en el marco de una gira por Oriente Medio, convirtiéndose en el primer jefe de Estado argentino en realizar una visita oficial a Egipto.

El viaje tuvo un fuerte contenido político y geopolítico. Se produjo apenas semanas después del atentado contra la Embajada de Israel en Buenos Aires, perpetrado el 17 de marzo de ese año, que había provocado 29 muertos y más de 200 heridos.

En ese contexto internacional, el gobierno argentino buscaba fortalecer su política exterior, consolidar su acercamiento a Occidente y ampliar los vínculos diplomáticos y comerciales con los principales países de Medio Oriente.

El encuentro con Hosni Mubarak

Durante su estadía en El Cairo, Menem fue recibido por el entonces presidente Hosni Mubarak, quien gobernó Egipto durante casi tres décadas.

Ambos mandatarios encabezaron reuniones oficiales destinadas a fortalecer la cooperación bilateral y protagonizaron el tradicional intercambio de condecoraciones nacionales, uno de los gestos diplomáticos habituales entre jefes de Estado.

Las conversaciones estuvieron orientadas principalmente al desarrollo del comercio, las inversiones y la cooperación tecnológica.

El acuerdo que aún sigue vigente

Uno de los principales resultados de aquella visita fue la firma, el 11 de mayo de 1992, del Acuerdo para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones entre la República Argentina y la República Árabe de Egipto.

El tratado buscó otorgar seguridad jurídica a las inversiones realizadas por empresas de ambos países, promoviendo el intercambio económico y la llegada de nuevos capitales.

Posteriormente, el convenio fue aprobado por el Congreso argentino mediante la Ley 24.248 y pasó a integrar el marco jurídico de las relaciones económicas bilaterales.

La aventura dentro de la Gran Pirámide

La visita también dejó una anécdota que todavía hoy es recordada. Pese a las recomendaciones del equipo de seguridad, Menem decidió ingresar al interior de la Gran Pirámide de Keops.

El recorrido implicó atravesar aproximadamente cien metros de estrechos pasadizos hasta llegar a la antigua cámara mortuoria del faraón, uno de los sectores más emblemáticos del monumento construido hace más de 4.500 años.

Los custodios intentaron persuadirlo para que desistiera de la idea debido a las dificultades del recorrido y a las condiciones del lugar, pero el entonces presidente insistió en completar la visita.

Una relación que fue mucho más allá de la política

La gira de 1992 abrió una etapa de cooperación que trascendió la diplomacia tradicional.

En los años siguientes, la empresa estatal argentina INVAP obtuvo uno de los contratos tecnológicos más importantes de su historia: la construcción del reactor nuclear de investigación ETRR-2 en el Centro Nuclear de Inshas.

El proyecto posicionó a la Argentina entre el reducido grupo de países capaces de diseñar, fabricar y exportar reactores nucleares para usos exclusivamente pacíficos.

El reactor fue concebido para investigación científica, producción de radioisótopos destinados a medicina nuclear y capacitación de especialistas.

El regreso de Menem en 1998

Seis años después de aquella primera visita, Menem volvió a Egipto. En febrero de 1998 realizó un viaje relámpago de apenas seis horas con un objetivo muy concreto: inaugurar oficialmente el reactor ETRR-2 junto a Hosni Mubarak.

La ceremonia simbolizó el éxito del proyecto tecnológico argentino y consolidó la cooperación científica entre ambos países.

Durante el acto, Menem destacó el carácter exclusivamente pacífico del desarrollo nuclear argentino y reafirmó la importancia del uso de la energía atómica con fines científicos, sanitarios e industriales.

Su discurso también incluyó un mensaje contrario a la utilización militar de la tecnología nuclear, en un momento en que la proliferación atómica seguía ocupando un lugar central en la agenda internacional.

Un recuerdo que vuelve con Argentina-Egipto

Más de treinta años después de aquella primera visita presidencial, el enfrentamiento entre Argentina y Egipto por los octavos de final del Mundial vuelve a poner el foco sobre una relación bilateral que tuvo momentos de fuerte acercamiento.

Si la visita de Cristina Kirchner en 2008 quedó asociada al frustrado intento de traer a Buenos Aires los tesoros originales de Tutankamón, las giras de Carlos Menem permanecen ligadas a un logro mucho más tangible: haber impulsado una alianza tecnológica que terminó convirtiendo a la Argentina en proveedora de uno de los reactores nucleares de investigación más importantes de Egipto y consolidó uno de los capítulos más destacados de la cooperación científica entre ambos países.

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