América Latina o Latinoamérica es un constructo político que alude al conjunto de países de América donde predominan las lenguas romances, concretamente la española, portuguesa y francesa.
Factores de mejora
La revisión al alza se explica en parte por un menor endurecimiento monetario en las economías avanzadas y por la estabilización de los precios de las materias primas. Estos factores brindan alivio a los países exportadores de América del Sur, que dependen en buena medida de los recursos naturales. Sin embargo, el informe señala que la inversión privada continúa débil y la productividad se mantiene estancada, lo que limita la capacidad de crecimiento. Para la CEPAL, es indispensable aprovechar la coyuntura externa para estimular la inversión y la innovación.
El análisis subregional muestra contrastes: el Caribe lidera el crecimiento gracias a la reconstrucción tras desastres naturales y al auge de las exportaciones energéticas de Guyana. México registraría un desempeño modesto debido a la desaceleración manufacturera en Estados Unidos y a la incertidumbre interna. Centroamérica se beneficiará de la recuperación del turismo y de un flujo sostenido de remesas que apuntalan el consumo interno. Estos matices evidencian la necesidad de políticas diferenciadas que atiendan realidades diversas.

CEPAL eleva su proyección regional a 2,4% en 2025 y 2,3% en 2026.
Retos estructurales
Más allá de las cifras coyunturales, la CEPAL insiste en que la región debe abordar sus debilidades estructurales para sostener un crecimiento inclusivo. Entre las prioridades se encuentran el cierre de la brecha digital, la mejora del sistema educativo y la diversificación de la matriz productiva. El organismo subraya la importancia de promover una economía verde que reduzca la dependencia de los commodities y cree empleos de calidad. También urge a reducir las brechas de género y a formalizar el empleo para ampliar la base contributiva.

Suramérica crecería 2,9% en 2025; México apenas 0,6% en las previsiones.
El crecimiento moderado proyectado no basta para cumplir las metas de desarrollo sostenible si no va acompañado de reformas profundas. La CEPAL alienta a los gobiernos a aprovechar la relativa estabilidad externa para llevar a cabo transformaciones productivas y sociales de largo plazo. El desafío es conjugar la disciplina macroeconómica con políticas industriales activas que impulsen la competitividad. De esta manera, América Latina podría romper el círculo vicioso de bajo crecimiento y alta desigualdad.