La CGT definió este martes el inicio de su plan de lucha contra el Gobierno de Javier Milei. La primera medida será una marcha el 22 de julio junto a los jubilados frente al Congreso. La central obrera descartó, por ahora, un paro general.
La decisión se tomó en una reunión realizada en la sede de la CGT, en Azopardo 802, en Buenos Aires. Participaron dirigentes de la CGT, las dos CTA y representantes de los sindicatos de industria, transporte, energía, alimentación y comunicaciones.
El esquema elegido se basa en marchas y concentraciones, sin parar actividades. Algunos dirigentes lo definieron como un plan "a la francesa".
El 22 de julio, la CGT se sumará a la marcha que los jubilados hacen todos los miércoles frente al Congreso para reclamar por sus haberes.

Juan Carlos Schmid, titular de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), fue quien impulsó esta fecha durante la reunión:

La CGT armó una agenda con varias fechas para los próximos meses:
También participarán de la próxima convocatoria al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que hoy es de $367.800 por mes para los trabajadores mensualizados.
Los dirigentes sindicales evaluaron que las últimas marchas convocadas solo por gremios no tuvieron la misma repercusión que otras movilizaciones recientes, como los reclamos universitarios.

Por eso, decidieron primero sumar fuerza a protestas que ya tienen apoyo social, como la de los jubilados, antes de convocar una huelga nacional.
El cotitular de la CGT, Jorge Sola, propuso que entre 15 y 20 dirigentes de cada gremio acompañen los conflictos puntuales, tanto en el AMBA como en el interior del país.
Además de la CGT, se sumaron las dos CTA (la de los Trabajadores y la Autónoma) y la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que lidera Alejandro Gramajo.

La marcha de San Cayetano del 7 de agosto será organizada especialmente por la UTEP.
El titular de la CTA Autónoma, Hugo "Cachorro" Godoy, planteó además coordinar una gran marcha y un paro antes de la llegada del Papa Leon XIV a la Argentina, prevista para noviembre.
El plan de lucha apunta contra distintas políticas del Gobierno de Milei. Según los dirigentes, buscan "denunciar el plan económico" y "la política de endeudamiento" que impulsa el ministro Luis Caputo.

La central obrera también rechaza la Ley de Modernización Laboral, aprobada en febrero, y el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que elimina límites a la compra de tierras por parte de extranjeros.
Por ahora no hay fecha. Según trascendió, la CGT evalúa que el momento más fuerte del plan de lucha se daría después del Mundial y antes de la llegada del Papa, es decir, entre agosto y noviembre.
La Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que responde a Schmid, ya expresó su respaldo a este esquema de protestas escalonadas.
TM