La reforma previsional de Entre Ríos obtuvo este martes dictamen en el Senado provincial y el oficialismo ya tiene los votos para aprobarla, aunque todavía no está sancionada. El proyecto elevaría la edad jubilatoria a 65 años para varones y 60 para mujeres.
El texto, enviado por el gobernador Rogelio Frigerio, logró la firma de una senadora del peronismo, Gladys Domínguez, que le da al oficialismo la mayoría necesaria para conseguir la media sanción.
Las comisiones de Presupuesto y Hacienda, y de Asuntos Constitucionales y Acuerdos, firmaron dos dictámenes distintos: uno del oficialismo y otro del peronismo, que presentó un texto alternativo.
No. Los trabajadores con jubilaciones especiales, como docentes, personal del servicio penitenciario o quienes trabajan con radiología, mantienen sus regímenes actuales, pero no quedan exceptuados de la reforma.

Según el texto, esos trabajadores deberán seguir haciendo el aporte personal que hacen los activos hasta alcanzar la edad jubilatoria general, es decir, 65 o 60 años, según el sexo. En otras palabras: conservan su régimen especial, pero también pagan un costo extra por más tiempo.
El senador Gustavo Vergara, del oficialismo, lo confirmó: "Los regímenes especiales continúan, en el texto se aclara que todos los regímenes especiales deben hacer aportes solidarios hasta que ellos alcancen la edad jubilatoria".
Gladys Domínguez, del departamento Feliciano, ya había favorecido al oficialismo en 2025 al abstenerse en la votación de la Ley de Obra Social de Entre Ríos (OSER).

Por esta nueva decisión, la senadora corre riesgo de ser expulsada del Partido Justicialista. En su último Congreso, el PJ definió que todo legislador que no vote en contra de la reforma será echado del espacio. Con Domínguez, el oficialismo llega a 9 senadores sobre 8, la mitad más uno que necesita para la mayoría.
"Cuando hay diálogo verdadero, los proyectos mejoran", justificó Domínguez tras la firma del dictamen.

El texto final incorporó modificaciones respecto de la propuesta original del Ejecutivo:
Los trabajadores que empiecen a aportar al sistema provincial después de la sanción de la ley tendrían una edad jubilatoria distinta a la del resto: 68 años, según el texto que se debate en el Senado.
La reforma crea un aporte solidario extra para los trabajadores activos que ganen más de $3.000.000 por mes. Ese porcentaje sube de forma escalonada, del 1% al 8%, según el nivel de sueldo.

También se suma una contribución patronal adicional para todos los empleadores: 1,5% para los municipios sin déficit y 3% para los que sí tienen déficit.
El bloque peronista presentó un dictamen alternativo que mantiene las mismas edades jubilatorias (60 y 65 años), pero conserva los 30 años de aportes actuales, sin llevarlos a 35 como plantea el oficialismo.

El senador Juan Pablo Cosso, del PJ, explicó que ese texto no incluye la declaración de emergencia previsional porque la considera innecesaria. En cambio, propone crear el Fondo Entrerriano de Sostenibilidad Previsional, financiado con recursos como regalías mineras y excedentes de la administración.
A favor se manifestó el sector empresario de la provincia, agrupado en un foro que incluye a la Bolsa de Cereales, la Federación Agraria y la Unión Industrial de Entre Ríos. Esperan que el ahorro fiscal derive en menos impuestos y más obra pública.
En contra se ubica la Multisectorial en Defensa de la Caja de Jubilaciones, que agrupa a gremios estatales, docentes, judiciales y jubilados. El 1 de julio organizó una marcha en Paraná para reclamar el retiro del proyecto.
TM