09/07/2026 - Edición Nº1248

Internacionales

Africa

Sudán del Sur cumple 15 años: del sueño de un nuevo país a una crisis sin fin

09/07/2026 | Nació en 2011 tras décadas de conflicto, pero la violencia, el hambre y los desplazamientos siguen marcando la vida de millones de personas.



El 9 de julio de 2011, Sudán del Sur hizo historia al convertirse en el país más joven del mundo. Tras décadas de enfrentamientos con Sudán y un referéndum en el que casi el 99% de los votantes apoyó la separación, millones de personas celebraron el nacimiento de una nueva nación con la esperanza de construir un futuro en paz.

Quince años después, aquellas expectativas están lejos de haberse cumplido. El país continúa inmerso en una profunda crisis política, económica y humanitaria que mantiene a gran parte de su población en situación de vulnerabilidad.

Un largo camino hacia la independencia

La independencia fue el desenlace de una de las guerras más prolongadas de África. Durante décadas, el sur del antiguo Sudán denunció la marginación política y económica por parte del gobierno central de Jartum, lo que derivó en dos guerras civiles que dejaron cerca de dos millones de muertos y millones de desplazados.


El conflicto en Sudán y la inestabilidad interna agravaron la emergencia humanitaria en Sudán del Sur, donde miles de familias siguen buscando refugio.

El punto de inflexión llegó con el Acuerdo General de Paz firmado en 2005. Ese pacto puso fin al conflicto y estableció la realización de un referéndum para decidir el futuro del territorio. En enero de 2011, la población votó de manera abrumadora por la independencia, que se hizo efectiva seis meses después.

Una nueva guerra entre compatriotas

La alegría duró poco. En diciembre de 2013, diferencias políticas entre el presidente Salva Kiir y su entonces vicepresidente Riek Machar desencadenaron una guerra civil que rápidamente adquirió un fuerte componente étnico.

El conflicto dejó cientos de miles de muertos y obligó a millones de personas a abandonar sus hogares. Aunque en 2018 se firmó un acuerdo de paz y se formó un gobierno de unidad nacional, los enfrentamientos entre grupos armados y la inestabilidad continúan en distintas regiones del país.


La proclamación de independencia marcó el final de décadas de guerra con Sudán y abrió una etapa cargada de esperanza para la población.

Una de las mayores crisis humanitarias del planeta

Sudán del Sur enfrenta además graves problemas de inseguridad alimentaria, inundaciones recurrentes, dificultades para acceder a servicios básicos y una economía extremadamente dependiente del petróleo.

Las Naciones Unidas estiman que millones de personas necesitan asistencia humanitaria y que una parte importante de la población enfrenta niveles críticos de hambre. A esto se suma el impacto de la guerra en el vecino Sudán, iniciada en 2023, que provocó la llegada de cientos de miles de refugiados y aumentó la presión sobre los limitados recursos del país.

Un futuro todavía incierto

Pese a sus enormes reservas petroleras y a su riqueza natural, Sudán del Sur sigue enfrentando enormes desafíos para consolidar instituciones sólidas, garantizar la seguridad y mejorar las condiciones de vida de su población.

Quince años después de aquel histórico 9 de julio, el país más joven del mundo continúa buscando cumplir la promesa con la que nació: dejar atrás la guerra y construir una paz duradera.