El Gobierno nacional firmó el contrato de concesión de la Vía Navegable Troncal, la principal vía fluvial por donde se transporta cerca del 80% del comercio exterior argentino, y puso en marcha un nuevo esquema de gestión privada para el dragado, balizamiento y mantenimiento del sistema.
Desde el Ministerio de Economía señalaron que el objetivo es reducir costos logísticos, avanzar con obras de infraestructura y mejorar las condiciones de navegación para la salida de las exportaciones agroindustriales y de otros complejos productivos.
La concesión quedó a cargo del consorcio conformado por Jan de Nul y Servimagnus, que completó los requisitos administrativos exigidos para la firma del contrato. Entre ellos, constituyó la sociedad Vía Navegable Argentina S.A., realizó el traspaso de activos desde la administración estatal y avanzó con la contratación del personal necesario para llevar adelante las tareas operativas.
Con la entrada en vigencia del nuevo contrato, comenzó a regir una reducción del 13,5% en el valor del peaje que pagan los buques para utilizar la vía navegable. Al mismo tiempo, se iniciará un programa de obras que contempla la profundización del canal y la incorporación de nuevas tecnologías para optimizar la navegación y el registro hidrométrico.
— Ministerio de Economía (@MinEconomia_Ar) July 7, 2026
Según informó la cartera de Economía, estas intervenciones permitirán que los buques operen con mayor carga, reduzcan los tiempos de navegación desde los puertos de origen y disminuyan los costos logísticos vinculados al comercio exterior.
La Vía Navegable Troncal constituye el principal corredor de salida de la producción agroindustrial argentina. A través de este sistema circulan los embarques de granos, harinas, aceites y otros productos que parten desde los puertos del Gran Rosario hacia los mercados internacionales.
También señalaron que el nuevo esquema busca fortalecer la competitividad de las exportaciones mediante inversiones privadas en infraestructura y mantenimiento permanente del canal navegable.
El Gobierno informó que el proceso licitatorio concluyó sin impugnaciones por parte de las empresas participantes. De acuerdo con el Ministerio de Economía, se trató de uno de los procedimientos con mayor complejidad técnica desarrollados para este tipo de infraestructura.
Durante el proceso se realizaron mesas técnicas con usuarios privados, especialistas, productores, industriales, representantes de los sectores naviero y portuario, universidades y provincias ribereñas. Además, la licitación contó con el acompañamiento de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), que supervisó el cumplimiento de estándares internacionales.
Si bien la operación quedará bajo gestión privada, el Estado nacional mantendrá el rol de autoridad de control sobre la concesión. Para ello avanzará en la conformación del Consejo de Control, integrado por representantes de las provincias ribereñas y usuarios privados.
Ese organismo tendrá como función supervisar el cumplimiento de las obligaciones contractuales, realizar el seguimiento de las inversiones comprometidas y controlar la prestación de los servicios previstos en la concesión.