La Secretaría de Transporte aprobó un nuevo esquema para el monitoreo y la gestión del transporte público automotor de pasajeros al crear el Sistema Integral de Gestión Operativa (S.I.G.O.), una plataforma que reemplaza al Sistema de Modernización de la Red de Colectivos de la Región Metropolitana de Buenos Aires (RMBA), vigente desde 2019.
El objetivo central es mejorar la calidad de la información disponible, fortalecer los mecanismos de planificación y fiscalización, estandarizar los datos operativos y utilizar información oficial para la toma de decisiones sobre el funcionamiento del sistema de transporte.
La resolución también establece nuevas obligaciones para las empresas de colectivos, incorpora un manual de Buenas Prácticas Operativas de cumplimiento obligatorio y prevé un período inicial de fiscalización educativa antes de comenzar a aplicar sanciones por incumplimientos.

La nueva resolución deroga la Resolución 18/2019, que había creado el Sistema de Modernización de la Red de Colectivos de la Región Metropolitana de Buenos Aires, para dar paso al Sistema Integral de Gestión Operativa (S.I.G.O.), definido por la Secretaría de Transporte como una evolución funcional y tecnológica de aquella herramienta.
Mientras el esquema anterior estaba orientado principalmente al AMBA, el nuevo sistema fue diseñado para funcionar tanto en los servicios urbanos y suburbanos de jurisdicción nacional como en aquellas provincias y municipios que adhieran al régimen.
Según explica la normativa, el objetivo consiste en consolidar una plataforma única que permita reunir, administrar y procesar toda la información operativa del transporte automotor de pasajeros, integrando los datos provenientes del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) con los generados por las unidades durante la prestación del servicio.
A partir de la entrada en vigencia de la resolución, tanto la información producida por el S.I.G.O. como la proveniente del sistema SUBE pasarán a tener carácter de datos oficiales para la planificación, administración y fiscalización del transporte público.
La Secretaría de Transporte sostiene que la actualización responde a la necesidad de contar con información más confiable y homogénea para mejorar el funcionamiento del sistema.
Entre los principales objetivos aparecen:
Durante el análisis previo que dio origen a la resolución, las áreas técnicas detectaron distintos problemas en el funcionamiento del esquema vigente, entre ellos bajos niveles de cumplimiento de las buenas prácticas operativas, inconsistencias en los recorridos declarados y deficiencias en la apertura y cierre de servicios en las cabeceras autorizadas.
El nuevo sistema busca corregir esas falencias mediante reglas operativas uniformes y una actualización permanente de la información.

La resolución dispone que Nación Servicios S.A. continuará desempeñándose como operador tecnológico del sistema, bajo los lineamientos establecidos por la Secretaría de Transporte.
La Dirección de Gestión Técnica de Transporte, junto con la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), será responsable de compilar y actualizar la información correspondiente a los servicios nacionales.
En paralelo, la Dirección Nacional de Implementación y Seguimiento del Sistema SUBE administrará los datos del sistema y autorizará el acceso de los distintos usuarios habilitados.
Toda la información será remitida utilizando el estándar internacional GTFS (General Transit Feed Specification), ampliamente utilizado para la gestión de datos del transporte público y compatible con plataformas de planificación de viajes.
En ese marco, las empresas deberán mantener permanentemente actualizados los recorridos, ramales, paradas, horarios y demás parámetros operativos que integran la prestación de cada servicio.

El nuevo esquema permitirá monitorear prácticamente toda la operación cotidiana de las líneas de colectivos.
Entre los aspectos que deberán registrarse correctamente figuran:
Toda esa información será utilizada por la Secretaría de Transporte para definir parámetros operativos, evaluar el funcionamiento del sistema y diseñar futuras políticas públicas.
La CNRT, por su parte, empleará esos datos para desarrollar las tareas de control y fiscalización.
Uno de los principales cambios de la resolución es la aprobación de un nuevo Manual de Buenas Prácticas Operativas, que pasa a ser de cumplimiento obligatorio para todas las empresas alcanzadas.
Entre otras obligaciones, las compañías deberán:
La normativa también prohíbe expresamente iniciar servicios con información incorrecta, dejar turnos abiertos fuera del horario real de operación, alterar las secciones tarifarias o manipular las validadoras sin causa justificada.