El 9 de julio de 2016, durante los festejos por el Bicentenario de la Declaración de la Independencia, el entonces presidente Mauricio Macri protagonizó uno de los momentos políticos más recordados de su gestión al pronunciar una frase que generó una intensa controversia pública.
En presencia del rey emérito de España, Juan Carlos I, el mandatario afirmó que los congresales de 1816 "deberían de tener angustia de tomar la decisión, querido Rey, de separarse de España".
La expresión fue interpretada por distintos dirigentes opositores, historiadores y analistas como una relativización del proceso independentista argentino y provocó un amplio debate político y mediático.
Desde el oficialismo, en cambio, sostuvieron que Macri pretendía poner el acento en la responsabilidad y el costo que implicó para los protagonistas asumir el desafío de construir un país independiente.
A diez años de aquel episodio, la frase continúa siendo uno de los discursos más recordados del expresidente durante las celebraciones patrias.
La ceremonia tuvo lugar en la Casa Histórica de Tucumán, donde exactamente dos siglos antes los representantes de las Provincias Unidas habían declarado la independencia de la Corona española.
Era el primer Día de la Independencia que Mauricio Macri encabezaba como presidente de la Nación, apenas siete meses después de asumir el cargo en diciembre de 2015.
El acto contó con la presencia de gobernadores, integrantes del gabinete nacional y representantes extranjeros. Entre ellos sobresalía la figura del rey emérito Juan Carlos I de España, invitado especial de las celebraciones oficiales.
A diferencia de otros aniversarios patrios, no participaron presidentes sudamericanos, una circunstancia que también fue señalada durante la cobertura política de la jornada.

Durante su discurso, Macri buscó reflexionar sobre el significado de la independencia y la responsabilidad que implicaba ejercer la libertad.
Fue entonces cuando pronunció una frase que rápidamente se convirtió en el centro del debate: "Claramente, deberían de tener angustia de tomar la decisión, querido Rey, de separarse de España".
Inmediatamente explicó el sentido de esa reflexión. "Nunca es fácil asumir ser independientes, asumir ser libres, porque eso conlleva una responsabilidad", agregó.
Más adelante profundizó esa idea al sostener que "no le podemos echar la culpa a nadie de lo que nos suceda porque somos los dueños de nuestro destino".
En el mismo discurso, el entonces Presidente afirmó que los integrantes del Congreso de Tucumán no eran "superhombres" y que seguramente habían atravesado sentimientos contradictorios antes de declarar la independencia.
"Seguro que tuvieron dudas, tuvieron miedos, estas angustias de las que le hablé al principio. Pero el coraje, la convicción fue más fuerte y la decisión de cada uno de ellos de ser protagonista de su futuro", sostuvo.
Con esa interpretación intentó establecer un paralelismo entre los desafíos de 1816 y los que, según su visión, enfrentaba la Argentina dos siglos después.
Más allá de la polémica por esa frase, el mensaje incluyó definiciones sobre la situación del país y los primeros meses de gestión.
Macri sostuvo que la Argentina debía avanzar hacia "la cultura del trabajo, del esfuerzo personal y del diálogo". También pidió que "la verdad gobierne entre todos nosotros" y llamó a dejar atrás "esa viveza criolla mal entendida".
En otro tramo del discurso defendió las medidas económicas adoptadas durante sus primeros siete meses de gobierno: "Tuvimos que tomar muchísimas decisiones y algunas de ellas fueron duras, fueron difíciles, dolieron, me dolieron y me siguen doliendo".
Al mismo tiempo sostuvo que "si hubiese habido una alternativa para no tomarlas, la hubiese tomado, pero no existía".

El discurso también incluyó referencias al sistema laboral, la educación y la política energética.
Macri cuestionó el crecimiento del ausentismo y sostuvo que "cada vez que un gremio consigue reducir una jornada horaria, todos los demás argentinos lo estamos asumiendo como parte de un costo".
Además, pidió que los docentes "acepten que tienen que evaluarse sistemáticamente" para mejorar la calidad educativa.
En materia energética convocó a la población a reducir el consumo. "Aprendamos a consumir la menor cantidad de energía posible", expresó, al tiempo que vinculó esa conducta con el cuidado del ambiente y la lucha contra el cambio climático.

El Bicentenario encontró al Gobierno de Cambiemos transitando sus primeros meses de gestión, luego de una serie de decisiones económicas como la salida del cepo cambiario, la eliminación o reducción de retenciones para distintos sectores, el acuerdo con los holdouts y el inicio del proceso de actualización tarifaria.
En ese escenario, Macri buscó transmitir un mensaje de optimismo sobre el rumbo de la economía. "Vamos rumbo a un increíble futuro", aseguró durante el acto.
También afirmó que "el mundo nos quiere acompañar" y destacó el interés que, según sostuvo, despertaba la Argentina entre potenciales inversores tras el cambio de administración.