La tensión entre el Gobierno nacional y los trabajadores del sistema científico sumó un nuevo capítulo. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizó este martes una jornada de protesta en las distintas sedes de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) para rechazar los casi cien despidos registrados en el organismo y anticipó que evaluará la convocatoria a un paro nacional si no hay marcha atrás con las cesantías.
La movilización incluyó una caravana hacia el Centro Atómico Constituyentes, ubicado sobre la avenida General Paz, donde trabajadores, delegados y dirigentes sindicales denunciaron un proceso de desmantelamiento de uno de los organismos considerados estratégicos para el desarrollo tecnológico del país.
ÚLTIMO MOMENTO!!
— Rodolfo Aguiar (@rodoaguiar) July 7, 2026
ATE DEFINIÓ UN PARO CON CARAVANA A LA CNEA MAÑANA A LAS 9:30!!
Lo que pasa en la Argentina no ocurre en ningún otro país del mundo. Todos los estados desarrollados invierten en CIENCIA y TECNOLOGÍA, además, planifican su ENERGÍA NUCLEAR, mientras que acá… pic.twitter.com/9jGZftH3FZ
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, sostuvo que el ajuste impulsado por la administración de Javier Milei afecta áreas sensibles para la soberanía tecnológica argentina. "Tenemos que frenar el plan de vaciamiento y destrucción de la ciencia que en la Argentina está llevando adelante el Gobierno Nacional. Estos despidos paralizan áreas estratégicas y ponen en riesgo todo el desarrollo nuclear de nuestro país", afirmó el dirigente sindical.
Aguiar también advirtió sobre la pérdida de recursos humanos altamente especializados. "Pretenden dejar en la calle a científicos, técnicos y trabajadores altamente capacitados que fueron formados durante años y que será imposible reemplazar", señaló.
En ese marco, exigió la reincorporación inmediata de todos los despedidos y advirtió que el sindicato no está dispuesto a aceptar "un retroceso sin precedentes" en materia de desarrollo científico y tecnológico.

Frente al conflicto, ATE convocará durante la próxima semana a sus instancias orgánicas para definir la continuidad del plan de lucha. Entre las alternativas que analiza la conducción nacional figura la convocatoria a una medida de fuerza de alcance nacional para reclamar la reincorporación de los trabajadores cesanteados y denunciar el ajuste sobre los organismos públicos dedicados a la investigación.
El sindicato sostiene que la reducción de personal forma parte de una política más amplia de achicamiento del Estado que impacta directamente sobre áreas estratégicas vinculadas al desarrollo científico.
Creada hace más de siete décadas, la Comisión Nacional de Energía Atómica constituye uno de los organismos científicos y tecnológicos más importantes del país. Argentina integra el reducido grupo de naciones que dominan de manera integral el ciclo del combustible nuclear, una capacidad desarrollada a partir del trabajo conjunto de la CNEA, empresas públicas y el sistema científico nacional.
Entre sus principales funciones se encuentran la investigación y el desarrollo de tecnología nuclear propia, el diseño y construcción de reactores, la producción de radioisótopos utilizados en medicina, la formación de científicos e ingenieros especializados y la ejecución de proyectos vinculados a la generación de energía y a la soberanía tecnológica.

Además, el organismo participa en la exploración y extracción de uranio, la fabricación de combustible nuclear y el desarrollo de reactores de diseño argentino, capacidades que ubican al país entre las pocas naciones del mundo con dominio completo del proceso nuclear.
El conflicto en la CNEA se suma a las disputas que el Ejecutivo mantiene con distintos sectores del Estado afectados por el proceso de reducción del gasto público. Mientras el Gobierno sostiene que busca racionalizar la estructura estatal y disminuir el déficit fiscal, los gremios denuncian un proceso de desmantelamiento de organismos estratégicos y anticipan una profundización del conflicto si continúan los despidos.
Con la posibilidad de un paro nacional sobre la mesa, el enfrentamiento entre ATE y la administración libertaria amenaza con convertirse en uno de los principales focos de conflicto sindical de las próximas semanas.