El locro patrio es el gran protagonista de la gastronomía argentina y, cada 9 de Julio, vuelve a ocupar un lugar central en las mesas familiares, peñas y clubes de todo el país. Esta comida, ideal para acompañar las bajas temperaturas del invierno, forma parte de un ritual culinario que combina historia, paciencia y sabor en una sola olla.
Su origen se remonta a los pueblos andinos prehispánicos. Con el paso del tiempo, la receta sumó aportes de la cocina criolla, incorporando embutidos y diferentes cortes de carne de vaca y de cerdo que terminaron de moldear el plato que se conoce en la actualidad.

Aunque existen diferentes variantes según la región o las costumbres heredadas en cada hogar, el verdadero secreto de un buen locro está en la selección de sus ingredientes y en el tiempo que se le dedica a la hornalla.
La base tradicional combina maíz blanco y porotos —que requieren un remojo previo desde la noche anterior— junto con abundante zapallo, que cumple la función de disolverse durante la cocción para darle esa textura espesa y cremosa tan característica. Los cortes de carne y los embutidos se integran en un hervor lento de varias horas para que todos los sabores se concentren.
El cierre definitivo lo aporta la clásica salsa picante o "quiquirimichi", una emulsión a base de aceite o grasa, cebolla de verdeo, ají molido y pimentón que se sirve aparte para que cada comensal regule la intensidad a su gusto.
Más allá de sus cualidades nutricionales y calóricas, el locro funciona como un fuerte símbolo de encuentro. Su elaboración en grandes ollas populares está pensada para compartir entre vecinos, familiares o instituciones benéficas, transformando el almuerzo del Día de la Independencia en una verdadera celebración colectiva que se mantiene viva generación tras generación.
*800 gramos de tapa de asado desgrasada, cortada en cubos.
*350 gramos de pechito de cerdo.
*350 gramos de patita de cerdo.
*250 gramos de panceta en cubos.
*250 gramos de chorizo colorado en rodajas.
*500 gramos de maíz blanco, remojado durante al menos seis horas.
*350 gramos de porotos pallares.
*2 kilos de zapallo plomo pelado y cortado.
*1 kilo de cebolla picada.
*½ atado de cebolla de verdeo picada.
*4 litros de agua hirviendo.
*3 cucharadas de pimentón dulce.
*2 cucharadas de ají molido.
*Aceite, sal, pimienta blanca y comino, a gusto.
*Preparar la salsa que acompañará el locro. Rehogar la cebolla blanca y el verdeo con un poco de aceite. Agregar sal, ají molido y comino.
*Retirar del fuego, incorporar el pimentón y reservar.
*En una olla grande, calentar aceite y rehogar la cebolla picada hasta que quede transparente.
*Incorporar la tapa de asado, el pechito de cerdo, la patita, la panceta y el chorizo colorado. Cocinar durante algunos minutos para sellar las carnes.
*Agregar lentamente tres litros de agua hirviendo junto con el maíz blanco previamente remojado y cocinar a fuego bajo durante aproximadamente dos horas.
*Incorporar los porotos pallares y continuar la cocción durante una hora más.
*Añadir el zapallo y cocinar unos 30 minutos, hasta que se deshaga por completo y aporte cremosidad a la preparación.
*Rectificar la sazón con sal, pimienta y comino. Si fuera necesario, agregar más agua caliente hasta alcanzar la consistencia deseada.
*Servir el locro bien caliente, acompañado por la salsa preparada y cebolla de verdeo picada por encima.