Las carnes vienen con aumentos muy relevantes en el último semestre. Sin embargo, en junio, los precios bajaron o aumentaron levemente, traccionando a la baja el número de inflación que el INDEC dará a conocer el martes 14.
El pollo y el cerdo se movieron a la baja, mientras la carne vacuna se mantuvo prácticamente sin variaciones, de acuerdo con los datos provistos por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).
El dato es de fuerte impacto en la inflación general dado que los alimentos en general, y las carnes en particular, poseen un peso muy relevante sobre la canasta con la que se mide el IPC.
En el AMBA, el pollo bajó 1,3% en junio, retrocediendo hasta los $4.982 el kilo. Acumula así una variación interanual de 34,3%, en línea con el nivel general de los precios.
Por su parte, la carne vacuna aumentó 0,3%, a $18.617 el kilo en promedio. En el año, exhibió una suba significativa, del 55,6%, casi duplicando la inflación general.
En cambio, el cerdo exhibió una merma de 0,1% hasta los $9.143. En términos interanuales, muestra la menor suba con un 25,6%, por debajo del IPC general.

Por el contrario, algunos cortes menguaron sus precios:

Con estos aumentos, el Lomo se consolidó como el corte más caro a $28.583 el kilo junto con la colita de cuadril ($24.142), mientras que los más económicos son la picada común, a $10.933, y el osobuco ($11.396).
La suba del precio de la carne vacuna por encima de las demás en el último año, consolida su lugar de mayor inaccesibilidad.
En junio, incluso, la baja del pollo y el cerdo, potenciaron esta desigualdad. Con el dinero que se compra un kilogramo de asado, se adquieren 1,96 kilogramos de pechito de cerdo.
A su vez, el precio de un kilo de asado equivale a 3,60 kilos de pollo, que se sostiene como refugio de proteína.

Mientras el asado se torna cada vez más inaccesible para las familias argentinas, el gobierno mira el mundo. Del 27 de abril al 1º de mayo, se realizó en Estados Unidos la “Semana de la Carne Argentina”, una misión comercial orientada a conectar a los frigoríficos argentinos con potenciales compradores.
Esta iniciativa, llevada adelante por el gobierno nacional y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, se orientó a aprovechar el aumento del cupo para las exportaciones de carne vacuna al país del norte. En septiembre, se realizará una segunda edición, en las ciudades de Miami, Atlanta y Houston.
Según un informe de la Gerencia de Inteligencia Comercial de PromArgentina —realizado sobre la base de estadísticas oficiales relevadas entre enero y mayo último—, las exportaciones de carne bovina a Estados Unidos crecieron un 369% interanual.
Así, la carne vacuna es cada vez más para exportación, y menos para las familias argentinas.
