La Justicia de Salta condenó a 15 años de prisión a un hombre que abusó sexualmente de su hija durante el tiempo en que cumplía arresto domiciliario por una causa federal. Los ataques ocurrieron entre 2020 y fines de 2021, en pleno aislamiento por la pandemia de coronavirus, cuando la víctima tenía entre 11 y 13 años.
El fallo fue dictado por el juez Martín Pérez, quien lo declaró autor del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la convivencia preexistente en perjuicio de una menor de edad. Además, hizo lugar al pedido de la fiscalía para declararlo reincidente por segunda vez.
La investigación determinó que el condenado aprovechaba las restricciones impuestas por la pandemia y el hecho de permanecer en la vivienda para cometer los abusos.
La fiscal penal interina de la Unidad de Delitos contra la Integridad Sexual, Celina Morales Torino, sostuvo que el acusado esperaba que la madre de la niña saliera a trabajar para quedarse a solas con ella. Según la acusación, incluso le daba bebidas con el objetivo de que se durmiera antes de atacarla sexualmente.
Durante el juicio también se acreditó que el hombre mantenía sometida a la menor mediante amenazas, advirtiéndole que dañaría a otros integrantes de la familia o atentaría contra la vida de su madre si contaba lo que ocurría.
El caso comenzó a esclarecerse cuando la adolescente decidió confiar en una de sus maestras y le relató los abusos que sufría. En ese mismo testimonio expresó el miedo que le provocaban las amenazas de su padre, quien le había dicho que solicitaría autorización para visitarla desde el lugar donde cumplía la detención domiciliaria.
Con las pruebas reunidas durante la investigación y el debate oral, la fiscal Morales Torino solicitó una condena de 15 años de prisión y que el acusado fuera declarado reincidente.